jueves, 5 de agosto de 2010

El deseo forastero de Abdiel Echevarría Cabán






El deseo forastero
Abdiel Echevarría Cabán
Editorial Identidad
53 páginas

Abdiel Echevarría Cabán vuelve a la carga con un poemario tan misterioso y flexible como el propio cuerpo humano. Su nueva colección está recopilada en el poemario El deseo forastero bajo el sello de la Editorial Identidad.

Este poemario corto es, en su entereza, una enorme metáfora que resalta las ansias físicas y metafísicas ante el deseo. Sin embargo, El deseo forastero no se presenta como un libro erótico, ni mucho menos como una colección de versos contestatarios al lenguaje de la poesía romántica. En realidad Abdiel Echevarría usa su léxico de carácter sublime, filosófico y meditativo.


El deseo forastero se construye con 39 poemas que varían en extensión. El libro inicia con los versos que le dan el nombre al texto. En este poema, Echevarría establece el preámbulo de lo que será una lectura hacia el desplome y configura el deseo como una fuerza similar a la rabia del mar ante un muelle. Sin embargo, el poeta delinea los elementos del deseo y sus consecuencias en la escritura, el amor, el sexo y la locura.

En el poema “La soledad del deseo”, la voz indica “…esta soledad arde estero en su propia agua…”/ …no es más que la posibilidad…”/ …plagada de infinitos…”. Por su parte, en la pieza “Abrir los ojos al deseo” el poeta destaca que encontrar el deseo y ser bautizado por el mismo es una experiencia netamente interna, igual al calamar gigante que escapa de las fosas profundas para lanzarse al mar. Esa sensación del deseo como un molusco es una metáfora que se repite en el erotismo japonés y curiosamente se presenta bajo el género de las fantasías eróticas prohibidas del bestialismo en algunas piezas de poesía asiática.

En esta misma línea temática se presenta el poema “Revelaciones”. En sus versos el poema cruza la línea metafísica y escapa de un tipo de encephalitis letárgica al descubrir el deseo. De esta forma simula el despertar espontáneo de la somnolencia como en el filme Awakenings de Penny Marshall.

De entre los poemas de El deseo forastero, es de especial importancia aquel que se dedica explícitamente a definir el deseo. El poeta indica que esta fuerza es “…la vibración donde anida de la voluntad la resistencia de todo intento.” Además, escribe la voz poética que: el deseo “[v]olatiza pasiones hasta robarse para siempre las propiedades de la física”

Abdiel Echevarría nos trae esta vez una literatura mucho más libre que en sus dos primeros poemarios, a saber Peregrino entre sombras, publicado en el 2005 y Estoicismo Profanado en el 2007. No obstante, El deseo forastero no es un libro que deba compararse con las otras publicaciones del autor, es más una experimentación única, dirigida a una lectura que sólo se puede dar en lo furtivo del propio deseo. Se lo recomiendo al público en general y a los jóvenes que deseen explorar la nueva literatura de nuestra generación.

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