martes, 30 de agosto de 2011

Sección de Crítica de Libros: El imperio de los pájaros de Abdiel Echevarría Cabán,



El imperio de los pájaros
Abdiel Echevarría Cabán
Versalia Editorial
80 páginas


El enigma del vuelo ha sido metáfora de muchas obras. No puede negarse que los pájaros son el símbolo de la libertad y del escape. Estos son algunos de los supuestos que desglosa Abdiel Echevarría Cabán en su nueva obra El imperio de los pájaros.
Este poemario marca un cambio en la poesía de Echevarría, quien en el pasado se ha caracterizado por su verso profundo y de complejidad filosófica.
Esta vez, el poeta se adueña de la figura de los pájaros con una metáfora trascendentalista y flexible. El libro hace un énfasis en el misticismo de las aves en las culturas antiguas a la vez que fusiona esas impresiones con la noción de misterio que fluye en la literatura queer.
Echevarría abarca de forma directa el sentido espiritual de la escritura gay, creando a su vez unos versos cargados de figuras emblemáticas de la religión, lo espiritual y la historia. No obstante, el poemario no se limita a eso sino que arropa los temas de la soledad, el deseo y el discurso pro derechos civiles.
La primera parte del libro abunda en el concepto de los pájaros y lo mezcla con figuras como Vishnu del hinduismo, Metis de gigantomaquia griega y hasta el Popol Vuh latinoamericano. Esta parte sirve como glosa metafórica para el resto del libro.
La segunda parte se intitula “Temporalidades de la eternidad” y en ella se desatan múltiples referencias a la tradición judeo-cristiana. Hace una fuerte presencia la figura de Cristo y de San Juan de la Cruz así como un fuerte arraigo hacia el silencio y la reclusión.
La tercera parte es mucho más confesional y se destaca por poemas dirigidos a la exploración del cuerpo, las marcas en la piel y el amor homosexual. Echevarría profundiza en el concepto de las fronteras del deseo y hasta hace que la voz poética implore el dar a luz a todos los hombres que han colonizado su vida.
Ya avanzada la lectura, hasta la cuarta parte, el lector debe darse cuenta de que todo el poemario refleja el primer vuelo de los pájaros. Tanto es así que la última parte funge como reflexión de la totalidad del texto. De ahí que se llame “Ozono de la tierra” y consista principalmente en una poesía con vicios de omnisciencia donde el poeta ve con claridad el tiempo, los silencios y la universalidad.
La última parte constituye una contribución excepcional de Roberto Echevarría Marín en donde analiza el tema del espacio en todo el libro siendo a su vez una especie de paratexto en el poemario.
El imperio de los pájaros es un poemario de exquisita fluidez lírica donde la homosexualidad reta los espacios de libertad y grita por su derecho al verso. Se lo recomiendo a los amantes de la poesía moderna, los jóvenes y profesores de literatura que deseen explorar el nuevo discurso poético contemporáneo.

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