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martes, 20 de noviembre de 2012

Breves de literatura de bolsillo


     La crisis económica no solo ha alterado los mecanismos de intercambio sino los de producción y distribución. La literatura no está exenta de esto. Ha sufrido como cualquier otra gestión humana y también ha visto sus fórmulas desdoblarse y reinventarse. En el lado más radical se encuentran los nuevos lectores electrónicos, pero por otra esquina– más tradicional –ha regresado la siempre querida literatura de bolsillo.
(Foto tomada de Revista Cruce)
     A razón de estas circunstancias la editorial Espejitos de Papel se lanzó a la encomienda de desarrollar una colección literaria que cumpla con los requisitos económicos exigidos tanto por los consumidores de literatura contemporánea y las propias editoriales. Como base, usó tres criterios rectores: El gastar el menos papel posible, presentar una literatura de bolsillo que no sacrifique la calidad y establecer un precio accesible para el público local e internacional. De esta ecuación sale la colección de 19 micro-publicaciones bautizadas La quinta esquina del viento.
     Primeramente, abrimos el paso con la entrega de la Dra. Herminia Alemañy Valdés titulada Lentejuelas, canutillos y chaquiras. En estos versos la voz reescribe la creación del mundo desde el lente femenino haciendo un colorido homenaje a las raíces mexicanas, las obreras y las artesanas. Existe en este librillo una fuerte referencia al universo, las deidades y los mitos. Alemañy complace con poemas un tanto largos en donde la mujer reina como eje central dejando entrever que las manualidades y artesanías que tanto se mencionan son a su vez la confección del poemario mismo.
     Con un breve salto pasamos a Laberintos (Poemas donde la belleza se arruina hermosamente) del joven mexicano César Augusto Trujillo Sánchez. Esta colección destila versos que se amarran a lo urbano, con un toque fuerte de vanguardia y donde predomina el cuestionamiento del yo. Sin duda, los versos dejan una fuerte impresión existencialista sin machacar demasiado en lo coloquial. No cabe duda de que Trujillo Sánchez es una de las voces más originales de la incipiente muestra de poetas de Chiapas.
Por otro lado Con las peores intenciones es un surtido del poeta puertorriqueño Edgardo Nieves Mieles. En esta entrega el autor ofrece parte de su más reciente producción poética caracterizada por su ironía, humor y creatividad. Los poemas no son largos, pero sí sus títulos, creando a veces una inversión donde el bautizo de los versos dice más que su cuerpo. Aquellos que no hayan tenido la oportunidad de leer A quemarropa, tendrán aquí un maravilloso “sneak peak” que si peca de algo, es de lo rápido con que se le da lectura.
(Retrato de Mister James" de René Magritte)
     Por su parte, en Versiones minimalistas acerca del poema o el estúpido martirio del escribiente, Rodolfo Girón presenta una poesía colorida, donde se evoca constantemente el calor y la luz. Sus versos son libres y flexibles, con un lenguaje que no abusa ni deja espacios parcos. Constantemente, el vate cuestiona sobre el devenir del amor y sobre la ausencia a la vez que ofrece algunas piscas de ese difícil arte que trabaja. A modo de ejemplo, en el poema “qué brisa moldeó”– y hay que subrayar que ninguna de sus piezas ostenta títulos –pregunta con cierta melancolía: “De qué hemisferio/ escapó la golondrina de la tinta/ palabrita mía”. Si fuésemos a dar una palabra capaz de resumir la obra del joven mexicano, tendríamos que circunscribirnos a “naturaleza” ya que sus versos presentan una soltura hacia lo terrestre al evocar con frecuencia el viento, las aves, las raíces y hasta la selva.
     En materia de narrativa la colección ofrece una pieza confeccionada por el binomio Edgardo Nieves Mieles y José Liboy Erba denominada Las aventuras del pez gato. En este cuento, de unas 34 páginas, los autores exploran la mutación de un hombre tanto en forma como en tristeza. Específicamente, exploran la historia de un hombre/experimento que poco a poco se transforma en un ser de la ictiología. Las descripciones, el vocabulario y la forma evitan que el cuento se desprenda totalmente hacia la vertiente de la ciencia ficción, dejando así un sabor similar al “Concierto de metal para un recuerdo” de Manuel Ramos Otero. Abunda la narrativa suelta y libre de Liboy Erba con una clausura llena de detalles y buen vocabulario cortesía de Nieves Mieles.
     Aquellos que se vean en la encrucijada entre leer o salvaguardar el bolsillo tiene en esta colección un poderoso aliado. Los libros no pasan de las cinco pulgadas en carpeta blanda. Sus atractivas portadas y módica propuesta son quizás un llamado a las demás editoriales isleñas. He aquí 19 pequeños David con honda en mano, listos para derribar ese enorme gigante de la desidia que tanto nos impide leer en estos días. 

lunes, 16 de abril de 2012

Espiando la revolución @ Revista Cruce


Para el texto completo, visita:  http://revistacruce.com/letras/espiando-la-revolucion.html


Para comenzar un escrito como este, sólo basta mencionar un nombre para que la comunidad de lectores haga satélites alrededor del tema: Francisco “Pancho” Villa. No más mencionarle aguza los sentidos, se crea una reproducción de la iconografía que arrastra cada letra de su nominal. Brotan en un lado y otro el espeso bigote, el fieltro, o quizás un pistolete color plata apuntado hacia el cielo y detonando cuanta cosa haya allá arriba, como si tratase de montarle la guerra incluso a lo divino.
Pero, transliterando el dicho caribeño de nuestra ciudad sureña: “Pancho es Pancho y lo demás es Revolución”. Porque qué sería él si estuviese sólo, sin Carranza, sin Plutarco Elías Calles, sin los latifundios, sin la batalla de Cristeros, en fin, qué sería sin los miles de mexicanos que avanzaron cargando su tristeza, su falta de educación, su hambre y una pistola en el bolsillo bajo la consigna “No a la reelección”.
Para los curiosos, siempre es bueno pensar que para todo (para casi todo) hay un librito y, en este caso, sobre la Revolución mexicana hay muchos. Empero, esta ocasión es para centrar esfuerzos en Por el ojo de la cerradura: Una mirada más allá de la Revolución mexicana, una colección de ensayos coordinada por la Dra. Herminia Alemañy Valdez en la cual se desata un tema tan abarcador y complejo, que a su vez puede clasificarse como determinante y latente: la Revolución mexicana.
En estos 7 ensayos se explora el tema de la Revolución con un lente juicioso y analítico en donde no escapan de su crisol la literatura, filosofía, economía y política. Por lo demás, este texto brilla por su claridad y entereza académica en el cual no se exagera ni se mitifica la Revolución, sino que se desmenuzan sus elementos y gestores culturales. También se deshilan las particularidades de sus desarrolladores artísticos.
A priori, el libro enfatiza que el acercamiento a la Revolución es uno activo en donde el elemento de estudio aún fecunda aquí y allá, proveyendo materia prima para artistas que a estas alturas– a 100 años de las balas y la sangre – siguen observando este fenómeno político y social latinoamericano. Así, existe una armonía entre los ensayistas en cuanto a que la Revolución acapara México y no cede ante los límites geográficos y jurisdiccionales de ese inmenso país.[1]
No obstante, todos los ensayos se ocupan nítidamente de lo mexicano, dibujando los contornos para analizar el impacto de la Revolución en torno a la creación de una historia, un ideario popular y una iconografía que aún se presta a la formulación de preguntas. De esta forma, el texto lleva al lector a hilar argumentos en cuanto al impacto de la insurrección en torno a los problemas económicos del momento así como sus repercusiones en la literatura, la pintura y la política. Además, se antepone la verdadera materia de análisis en cuanto a la creación de una lista que recoge sobre 300 piezas que incluyen novelas, tratados filosóficos, poemas, pinturas (murales), memorias y documentos históricos. No queda duda de que el libro escarba las fibras del por qué y el cómo la Revolución mexicana movió los engranajes para la producción creativa en los mexicanos.
Para no asediar y– mucho más importante –no develar todo el libro de un solo plumazo, aguzo la lectura de sólo tres de los ensayos que se encuentran en la colección. No porque sean más lustrosos que sus homólogos sino para salvaguardar la expectativa de la totalidad de la lectura.
El primero de los trabajos que resaltamos analiza la temática de marras en el contexto de la novela revolucionaria y su concatenación hasta la década del 1960. El ensayo glosa, específicamente, a Elena Poniatowska y su Hasta no verte Jesús mío. Este ejercicio, elaborado por María Rita Plancarte Martínez, identifica un tema neurálgico a la hora de analizar la producción narrativa acaecida a raíz del tema de la Revolución: ¿hasta dónde se lleva a ficción los verdaderos partícipes del  evento? ¿En qué momento la voz del escritor– y su filtro creativo/artístico –silencia al sujeto? O, con más relevancia, ¿en qué medida el exponente se ha adueñado de las memorias, voces, sufrimientos y vivencias del sujeto en aras de la creación literaria?
En este trabajo Plancarte Martínez desmenuza el proceso creativo de Hasta no verte Jesús mío y cuestiona los elementos con los cuales la autora se valió de una partícipe de la Revolución para crear un personaje para su novela. También, este trabajo brilla por demostrar, en el primer turno al bate, que la participación femenina en la Revolución fue activa y esencial.
El segundo ejemplar es una lectura mucho más biográfica así como bibliográfica. Se trata del ensayo “Antonio Caso y José Vasconcelos: La filosofía en la época de la revolución mexicana (1910-1920)” de Raul Trejo-Villalobos. Aquí se elabora la importancia de la producción filosófica de mexicanos que participaron en la Revolución y la manera en que estos determinaron que, en conjunto con un movimiento social de reforma, debía existir también una innovación en el pensamiento. En este ejemplar, Trejo-Villalobos no solo logra hacer una nutrida glosa de los autores estudiados sino que logra armonizar la manera de ensayarlos a pesar de sus diferencias filosóficas y hasta de credo (uno de ellos era ateneísta y el otro el creador del llamado indigenismo).[2] A través del crisol de la Revolución estos dos grandes del pensamiento mexicano se entrecruzan en el texto con una facilidad exclusiva.
El tercero de los trabajos que resaltamos es el de la propia coordinadora, la Dra. Herminia Alemañy-Valdez. Empero, no por favoritismos ni particularidades imparciales, sino porque el emprendimiento que su ensayo adopta es quizás uno de los saltos más importantes– no por menos difícil –en torno a los estudios sobre la novela de la Revolución mexicana. Su ensayo establece tres supuestos que son de suma importancia:
·         Analizar las diferentes teorías en torno al lapso de tiempo (periodo) que duró la Revolución en sí.
·         La creación de un fichero bibliográfico sobre los estudios acerca la novela revolucionaria.
·         La definición de los mínimos denominadores o clasificadores que tiene ese maleable concepto denominado “novela de la revolución”.
Tomando las cosas con pinzas pero sin revelar el secreto, Alemañy se aventura a desarrollar un esquema tripartito del género de la novela que lleva como espina dorsal (o como simple mención) la Revolución. Esta aportación es, sin lugar a duda, una fuente para futuras investigaciones académicas o profesionales sobre el tema.
En baso a lo expuesto Por el ojo de la cerradura: Una mirada más allá de la Revolución mexicanase presenta como un texto sumamente enriquecedor para el experto deseoso de analizar las nuevas tendencias investigativas en torno a la revolución. No obstante, el libro no excluye a aquel novato en el tema que desee explorar algunas muestras del impacto que este evento tuvo en la nación mexicana.
  



[1] Referencias para esta aseveración se pueden auscultar en los diversos estudios que posicionan el evento de la Revolución, o los acaecidos posterior a la lucha armada, en relación directa con los gobiernos de la antigua Unión Soviética y las tendencias discutidas en las diferentes versiones de la Internacional Socialista.
[2] Debe acotarse que ambos eran reaccionarios ante el positivismo.