Esta semana emerge la noticia de que el Gobernador, Luis G. Fortuño, presentó un proyecto para un nuevo Código Penal sin considerar que hace sólo alrededor de 6 años se rindió uno de los mayores esfuerzos por atemperar el Derecho Penal en la Isla.
“Puerto Rico necesita un código que le dé garras al sistema de justicia, para sacar a los criminales de las calles y devolverle a nuestras comunidades la seguridad que tanto ansían”, dijo el primer mandatario. ¿Garras? ¿Es el sistema justicia el único que se dedica a procesar a los criminales? ¿Qué clase de animal es este que necesita más elementos de ataque? ¿Le pondrán colmillos con la próxima legislación?
Muchos lo aplaudirán aludiendo a un sinnúmero de razones y convicciones que sólo propenden a una justificación mental. Sin embargo, este podría ser el acto ejecutivo que probablemente haga más daño en todo este cuatrienio. Descaradamente, se avecina otra legislación “fast track”, de emergencia, apurada y sin sopesar lo delicado que se encuentra el estado de derecho en Puerto Rico.
Que la criminalidad es rampante. Que los asesinatos superan el número de otros años. Qué la impunidad es la orden del día. Etc., Etc., Etc.
Aseveraciones como las señaladas y otras tantas pueden surgir en estos tiempos de incertidumbre y crisis social. No obstante, es palmario que la radicación de un nuevo cuerpo legal es un ejercicio innecesario y, más aun, constituye una pérdida de dinero y tiempo.
I. Contextos: La reformulación del Derecho Penal en el 2004
La historia que nos ocupa podría decirse que comenzó con la Resolución del Senado 203 (R.S. 203) del primero de marzo del 2001. En aquella fecha el país contaba con un Código Penal que databa de 1974 y apenas salía de una de las políticas más destructoras de la historia puertorriqueña: La mano dura contra el crimen.
La Isla había estado sumida en una ola criminal que teñía de rojo las calles a la vez que trababa al pueblo con una hipnosis severa de que se estaba haciendo todo lo posible pero el crimen era demasiado vicioso para ser controlado por el Estado. Las tasas de escalamientos, agresiones, violencia doméstica, asesinatos y demás actos antijurídicos llegaron a sembrar terror en pueblos donde ni en décadas se había registrado un aumento del crimen.
La R.S. 203 organizó lo que en su momento fue una de las iniciativas más abarcadoras de la historia jurídica de los pasados 30 años. En esencia, ordenar a la Comisión de lo Jurídico en el Senado la revisión del Código de 1974, las leyes especiales y demás disposiciones penales con el fin de atemperarlo a las circunstancias sociales del Puerto Rico de aquel entonces.
Ambiciosamente se estudiaron más de una docena de jurisdicciones, leyes penales del extranjero, estudios sociológicos, estadísticas, tratados de Derecho y estudios sobre las proporciones de las penas. El producto de aquella iniciativa redundó en una serie de conclusiones que marcaron un logro en materia legislativa. Se encontró que en Puerto Rico las penas no se cumplían del todo, que había una disparidad anormal entre la conducta punible y las penas, así como una dura percepción del sujeto de derecho. En puridad, el Código Penal del 1974 enfatizaba en la peligrosidad de la persona, o sea, caía en el moralismo no positivista de antaño que trazaba una línea fina (pero brillante) entre la gente “buena” y la gente “mala”.
Estas consideraciones derrotaban las fibras más sensibles del concepto de la justicia, llevando a un nivel legal una percepción que propendía al discrimen y a la desigualdad. La gente mala nacía mala, pero sólo era casualidad el que fuesen engendrados y criados en los lugares más pobres y socialmente inestables de Puerto Rico. Además, aquel tipo de enfoque jurídico producía una anomalía procesal con la tan famosa “Felony Murder Rule”, relacionada intrínsecamente con el delito de asesinato. Esta normativa hacía responsable penalmente a una persona por aquella muerte que fuese producida por la cadena de actos que desató el sujeto. De esta forma, en la situación en que una persona asaltase un establecimiento, si la policía llegaba e intercambiaba disparos, hiriendo de vez al cajero, la culpa no era del agente que lisió al despachador sino que esta responsabilidad se le imputaba al delincuente. Esto simplemente era injusto, laceraba los principios equitativos de la administración de la justicia: la dignidad de todo ser humano, incluyendo la de aquellos que caían en el desvío de la criminalidad.
Con esto en mira, la legislatura optó por darle un vuelco a este abismo que sólo proyectaba la aplicación de penas desmedidas sin la consideración a la rehabilitación de la persona. A su vez, esta noción era como llover sobre mojado ya que los diversos mecanismos post convicción hacían que las penas no se cumplieran del todo. Curiosamente el Estado era responsable de capturar por un lado y soltar por el otro.
Así, el Código Penal del 2004 recogió la gesta de un estudio que buscaba definir con claridad que lo que se castiga son los hechos no la naturaleza de la persona. Además, elaboró un sistema de penas que fueron acordes a los actos prescritos en el cuerpo legal. En fin, se atemperó a una realidad y a un proyecto concreto de justicia social. Ciertamente hubo un respiro. Curiosamente la ola criminal sufrió un cambio.
II. Precisión legislativa vs. Elementos profilácticos
El llamado a una reforma del Código Penal peca de imprecisa en estos instantes. Ante una evidente falta de acción y un plan incompleto para contrarrestar la ola criminal, el remedio que se ofrece es solamente estético.
“Parece que muchas de las medidas van a ser cosméticas y pretenden dar la impresión al pueblo de que se está haciendo algo contra la criminalidad, pero se olvidan que esto se logra combatiendo las causas que la generan y no los códigos penales”, señaló Julio Fontanet en uno de los rotativos nacionales.
Además de lo expresado por el ex-presidente del Colegio de Abogados valdría puntualizar que la mayoría de los casos tienen faltas gravísimas en su aspecto procesal mas no en materia sustantiva, que es donde tiene su importancia el Código Penal. De esta forma nos topamos a diario con casos que se caen con los llamados “tecnicismos”. Harta ya ver a la gente pegar el grito por las absoluciones y los sobreseimientos en los procesos sin conocer que la mayoría de las faltas son producto de una malísima investigación inicial. En vez de atacar los problemas estructurales de los organismos investigativos del país, el gobierno opta por seguir practicando su política de miedo. El aumentar las penas sólo sirve como disuasivo sicológico, con esta enmienda se espera que la persona reconozca que por “x” delito tendrá una exorbitante cuantía de años de reclusión. Con un simple ejercicio silogístico la persona comienza a tener miedo de las consecuencias del acto pero, ¿es en realidad este tipo de persona el que delinca? ¿Qué pasa con la prevención? ¿Tan difícil es desarrollar una política pública que atienda este brote de coraje y rabia que inunda al pueblo?
Por otro lado, la mayoría de la actividad criminal no considera la pena hasta iniciado el procedimiento, sufragando de esta forma un sentimiento de impunidad que sólo se ve afectado cuando la cruda realidad de verse recluido aflora en su vida. Poquísimos andan evaluando cuánto le echarían de cárcel por “x” o “y” delito. Muchos otros se enfrentan a la cruda realidad de que para vivir en un país con una tasa de desempleo tan alta hace que el desvío se convierta en una opción económica. No obstante, este análisis no deja soslayado el hecho puramente político de que las propuestas alimentan bien la vista de los votantes al estos desarrollar un seudo-alivio al percatarse de que se suben los castigos. Se vive sin reconocer que pena y castigo no son sinónimos en nuestra estructura democrática. En esencia, se desarrolla este paternalismo que metaforiza a el gran padre, el Estado, dándole fuete a los que se portan mal. Mientras que, por otro lado, la actividad criminal opera ajena a esta noción porque “mientras no se me investigue adecuadamente, no se me procesará”. O sea, el Código Penal podrá decir lo que sea pero si no hay un mecanismo de implementación no sirve para nada.
Vale también recalcar que el entrenamiento que se le está dando a la policía es equivalente a un simple cursillo sobre el sistema judicial. La idea de llenar las calles de guardias es mucho más saludable a la imagen política que la buena preparación de la unidad que opera con el crimen en primera instancia. De esta forma el pueblo se topa con oficiales que no saben los elementos del procedimiento criminal, la recopilación de evidencia y muchas otras prácticas de crucial importancia para la elaboración de un caso completo. No me sorprendió el escuchar a uno de los cadetes de la policía en el 2010 (cuando fueron ordenados a realizar una cadena humana para cortar los suministros de víveres a los estudiantes en huelga) confesar que no le gustaba estudiar las materias de investigación forense y que adoraba que los exámenes fuesen “take home” porque así le pagaba a abogados para que los contestarán.
¿De qué vale entonces tener tanto policía? ¿Qué se pierde con imponer unos estándares decentes de investigación? Sin embargo, hay hambre de más: más guardias, más armas, más equipo, más gente presa. Al final del día, pocos se preguntan ¿y qué?
A los efectos, se sustituye la conciencia de justicia por un voyerismo profano hacia el castigo del otro, es entonces que el derecho penal se utiliza para meter mucha gente a la cárcel sin importar si son verdaderamente los responsables del delito. Llena los ojos el percatarse de que ahora si una persona comete el delito de asesinato múltiples veces, recibirá 99 años por el delito y este se sumará otros 99 más por cada otra víctima. Esta medida sería excelente si todos tuviésemos la longevidad de Matusalén. ¿De qué sirve todo esto entonces? ¿No es lo mismo que se establezca una pena 99 años sino de 297? ¿Por qué se aplica este tipo de medidas? Pues, porque da gusto, porque siempre necesitamos un sujeto que sufra el castigo, porque las cosas deben ser como los establecimientos de comida rápida, con combo agrandado. Se vuelve a pecar de lo mismo, las gríngolas impiden entender que vale más la prevención que la reclusión.
En vez de tratar los problemas desde la raíz nos topamos con que desvisten un santo para vestir otro. Los casos seguirán anulándose, los policías seguirán tratando de admitir más gente a sus filas en vez de reclamar mejores cursos, mejores adiestramientos (incluyendo el adentrarse en materias como sicología, sociología, terapia, artes, manejo de riesgos y prevención) y mejores programas de desarrollo personal.
Un nuevo Código Penal es sólo una apuesta política a las gradas. Un ejercicio de la plétora partidista. Si por un instante se pensara en mejorar la condición social del pueblo en vez de ganar la campanita política, esto hace años hubiese mejorado. Pero no, vamos a darle una invitación a todo el mundo para que apueste a la mediocridad, a la cultura paternalista y céntrica del castigo, la condena y la inmisericordia. Legislar se ha vuelto un ejercicio sobre las impresiones, lo estético, lo burlesco, pero en fin, para eso estamos, para darnos golpes de pecho, lucirnos y posar.
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sábado, 12 de marzo de 2011
lunes, 14 de febrero de 2011
Rey Andújar: Ganador del Concurso Literario Letras de Ultramar 2010
Felicitaciones a mi pana Rey Andújar por su más reciente logro: El premio en la categoría de cuento en el Concurso Literario Letras de Ultramar 2010.
***
(Tomado de atanay.com)
Anuncian ganadores del Premio Literario Letras de Ultramar
Nueva York. (Atanay.Com).-Los escritores dominicanos residentes fuera de la isla, Rubén Sánchez Féliz, Rey Andújar, y Daniel Baru Espinal Rivera, fueron declarados ganadores del Concurso Literario Letras de Ultramar 2010.
Rubén Sánchez Féliz, residente en Nueva York, ganó el premio en el género Novela con la obra Los muertos no sueñan; Rey Andújar, quien reside en Puerto Rico, ganó en el género de Cuento con la obra Saturnario; y Daniel Baru Espinal Rivera, sacerdote dominicano radicado en México, en el género Poesía, con el poemario Roja iconografía de los otoños.
El jurado de novela estuvo integrado por los escritores Avelino Stanley, Manuel Salvador Gautier, y Jorge Carrigan. El de cuento por Pedro Antonio Valdez, Máximo Vega, y Aquiles Julián. Y el de poesía estuvo integrado por Cayo Claudio Espinal, Rhina Espaillat, y Leopoldo Minaya.
El anuncio fue hecho en la Sala de Eventos Andrés Francisco Requena, del Comisionado Dominicano de Cultura en los Estados Unidos, localizada en el 541 al oeste de la calle 145, 2do. piso, casi esquina a la avenida Broadway, en Manhattan.
El comisionado dominicano de Cultura, Lic. Carlos Sánchez, felicitó a los galardonados y dijo que en esta versión se rompió el récord en participaciones, con 76 obras presentadas a concurso, 15 en la categoría de Novela, 20 en Cuento y 41 en Poesía.
El evento por primera vez fue presentado en inglés y español y contó con la colaboración del Upper Manhattan Arts Services Team, UMAST, de la Harlem Arts Alliance.
Letras de Ultramar tiene un premio en metálico de US$5,000 dólares y un certificado por género. Los ganadores participarán además en calidad de Invitados de Honor en la XIV Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2011, a celebrarse en el mes de abril de este año.
El Concurso Literario Letras de Ultramar, dirigido a incentivar, reconocer y promover la creación literaria de los escritores dominicanos que por diversos motivos han establecido su residencia fuera de su lar nativo, fue convocado en su primera versión el año 2005 para el género Poesía, y el libro ganador de dicha convocatoria fue Saint Domingue, 2044, del escritor Osiris Vallejo. Reminiscencias, libro de cuentos del escritor Keiselim A. Montás, fue el ganador del concurso en 2006.
En 2007, la novela A la sombra del flamboyán, de Dinorah Coronado, fue la ganadora. En 2008, Antonio Méndez obtuvo el premio con su libro de ensayos La mujer dominicana: inmigrante en busca de la igualdad. Y en 2009, ganó la obra de teatro La redonda peña despeñada, de Jimmy Valdez.
Las obras ganadoras serán publicadas por la Editora Nacional, en la Colección de Ultramar, y presentadas formalmente como parte del programa de la XIV Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2011.
La entrega de los premios se realizará en marzo. Para más información, llamar al (212) 234-8149, o visite nuestra página de Internet: http://www.codocul.com/.
jueves, 10 de febrero de 2011
Entre Altucher y Gómez Pin: ¿Vale la pena ir a la Universidad?*
Vivimos en un mundo que cada día avanza hacia un abismo producto, en gran medida, de una cultura capitalista impuesta a nivel global y el advenimiento de un discurso que en palabras de Víctor Gómez Pin buscan la “condición genuflexa” de la ciudadanía. La nota que resalta constantemente es un ataque al saber, a la cultura del conocimiento y sobre todo un afán por la opresión del biopoder que paulatinamente ha infectado al ciudadano imprevisto, convirtiéndolo de paso en un acólito del nuevo estado despótico de corte libertario. Sólo para sazonar estos panoramas, nos encontramos con los profetas de la economía, los llamados analistas de Wallstreet que en poca o gran medida sientan las bases para que el engranaje que mencionamos se eternice. Así, este miércoles, James Altucher reforzó su teoría de que enviar la gente a las universidades es una pérdida de tiempo. Nos topamos nuevamente con el fenómeno de sacrificar la mente por el dinero y su contraportada, el de morir de pie o vivir de rodillas.
James Altucher es un supuesto experto en economía, creador de espacios cibernéticos que se han vendido por par de miles de dólares, bachillerato en computación de Cornell y maestría de Carnegie Mellon. En resumidas cuentas: un tipo quisquilloso, espejuelos encorvados y una apariencia al estilo “Honey I shrunk the kids”.
(Tomado de businessinsider.com)
La fama de Altucher alcanzó nuevas latitudes por las discusiones que llevó a cabo en diferentes espacios televisivos y cibernéticos en torno a las consecuencias económicas de ir a la universidad. Crudo y franco, su cita célebre es: “Sending your kids to college is a bad idea”.
Esta vez el controversial comentarista asestó otro debate sobre el mismo tema en la página de Yahoo. Según Altucher, un estudio reveló que después de los primeros dos años universitarios, 45% de los estudiantes no aprenden “nada”. Más aun, el estudio señala que luego de los cuatro años de universidad, el 36% de los estudiantes aprenden “casi nada”. Además, fue enfático en lo que ya se puede decir que es conocimiento popular, o sea el hecho de que las universidades estadounidenses cada día están más caras. (Considerando de una vez los costos de vivienda, libros, materiales, ropa, transportación; etc, etc.)
Altucher dio varias recomendaciones para paliar este problema:
Start a business.
Work for a charity.
Travel the world.
Create art.
Master a sport.
Master a game.
Write a book.
Make people laugh.
(Tomado de 4.bp.blogspot.com)
No faltará poco para que algún energúmeno puertorriqueño, al hablar de la situación de la Universidad de Puerto Rico, comience a citar recientes “estudios que indican” tal y cual cosa con un aura de saber lo que dice y aportar al desarrollo económico y social de la Isla. Lo triste es que muchos considerarán la propuesta de Altucher con expectativas de aplicarlo al contexto en que vivimos sin ninguna consideración de las diferencias ideológicas y sociales que siempre nos diferenciarán de los Estados Unidos.
No obstante, sería un absurdo no hacerle caso a Altucher, no porque tenga razón sino porque su misión es desarrollar un mundo más competitivo para el supuesto “mercado libre” de los pequeños consumidores a la vez que contempla el agigantamiento de Wallstreet: Altucher debe ser refutado.
(Tomado de hometownboy.files.wordpress.com)
Recientemente sigue resonando la crítica a la universidad mercantilizada, expuesta a los subterfugios del mundo económico como si fuese una fábrica de reses ingenuas destinadas a la producción. Dóciles, amables y pagadas al mínimo federal. Como indica Melanie Pérez Ortiz “la universidad feudal (el país feudal) donde todo se decide desde arriba con la esperanza de que la gente se quede callada y acate.” En puridad, esta crítica es la mejor forma de contrarrestar la filosofía pragmatista que poco a poco se quiere ir adueñando de las discusiones mediáticas con el fin de desarrollar un discurso para las próximas décadas. Hay que enfrentar, cuestionar y sobre todo indagar los fundamentos para este tipo de conciencia universitaria que trastoca un baluarte que se ha tardado siglos en construirse.
Según lo dicho: ¿Qué pretende informar el estudio basado en el texto Academically Adrift: Limited learning on college campuses? ¿Qué significa aprender “nada” o “casi nada”? ¿45% y 36% no son menos de la mitad? ¿Qué sucede con el 55% que luego de los primeros dos años si aprende algo o con el 64% que hace lo mismo luego de los cuatro años de universidad?
Insinuar que a la universidad se viene a perder el tiempo es el “slogan” de los “Community Colleges” puertorriqueños que pretender bautizarse como universidades. Esa aseveración es una falsedad de proporciones titánicas. Sería negar que la primera experiencia universitaria del alumno es inocua e improductiva. O sea, según Altucher y otros gurus, los cursos de español, inglés, matemática, educación física, etc. que refuerzan o complementan las destrezas que se supone que el sistema de educación pública haya inculcado, no producen nada o casi nada. Peor aún es dar por cierto que el ser humano que pasó por el crisol universitario, luego de cuatro años, haya aprendido “casi nada”. O sea: Sicólogos, Ingenieros, Hispanistas, Maestros, Arquitectos, Comunicadores, Trabajadores Sociales, Planificadores, Químicos, Sociólogos, Economistas, Filósofos, Biólogos y, no en sentido peyorativo, hasta oficiales del ROTC que aprendieron “casi nada”.
Altucher representa la antítesis de su mismo razonamiento, sus dos títulos universitarios le han abierto un camino al llamado “éxito” estadounidense (dinero, fama y el sueño americano). Aunque lo negó, sus dos hijas seguramente terminarán asistiendo a una universidad privada de prestigio tipo “Yvy”. A fin de cuentas, desnudando la caricatura del “computer geek” que habla de economía, Altucher busca perdurar a los suyos en la entronizada bolsa de valores mientras recomienda a la ciudadanía a escucharlo porque él “sabe” (Sólo por ridiculizarlo, si Altucher es un producto universitario entonces también aprendió “casi nada” luego de su experiencia).
Víctor Gómez Pin (Tomado de www.fcmanrique.org)
James Altucher es un supuesto experto en economía, creador de espacios cibernéticos que se han vendido por par de miles de dólares, bachillerato en computación de Cornell y maestría de Carnegie Mellon. En resumidas cuentas: un tipo quisquilloso, espejuelos encorvados y una apariencia al estilo “Honey I shrunk the kids”.
(Tomado de businessinsider.com)
La fama de Altucher alcanzó nuevas latitudes por las discusiones que llevó a cabo en diferentes espacios televisivos y cibernéticos en torno a las consecuencias económicas de ir a la universidad. Crudo y franco, su cita célebre es: “Sending your kids to college is a bad idea”.
Esta vez el controversial comentarista asestó otro debate sobre el mismo tema en la página de Yahoo. Según Altucher, un estudio reveló que después de los primeros dos años universitarios, 45% de los estudiantes no aprenden “nada”. Más aun, el estudio señala que luego de los cuatro años de universidad, el 36% de los estudiantes aprenden “casi nada”. Además, fue enfático en lo que ya se puede decir que es conocimiento popular, o sea el hecho de que las universidades estadounidenses cada día están más caras. (Considerando de una vez los costos de vivienda, libros, materiales, ropa, transportación; etc, etc.)
Altucher dio varias recomendaciones para paliar este problema:
Start a business.
Work for a charity.
Travel the world.
Create art.
Master a sport.
Master a game.
Write a book.
Make people laugh.
(Tomado de 4.bp.blogspot.com)
No faltará poco para que algún energúmeno puertorriqueño, al hablar de la situación de la Universidad de Puerto Rico, comience a citar recientes “estudios que indican” tal y cual cosa con un aura de saber lo que dice y aportar al desarrollo económico y social de la Isla. Lo triste es que muchos considerarán la propuesta de Altucher con expectativas de aplicarlo al contexto en que vivimos sin ninguna consideración de las diferencias ideológicas y sociales que siempre nos diferenciarán de los Estados Unidos.
No obstante, sería un absurdo no hacerle caso a Altucher, no porque tenga razón sino porque su misión es desarrollar un mundo más competitivo para el supuesto “mercado libre” de los pequeños consumidores a la vez que contempla el agigantamiento de Wallstreet: Altucher debe ser refutado.
(Tomado de hometownboy.files.wordpress.com)
Recientemente sigue resonando la crítica a la universidad mercantilizada, expuesta a los subterfugios del mundo económico como si fuese una fábrica de reses ingenuas destinadas a la producción. Dóciles, amables y pagadas al mínimo federal. Como indica Melanie Pérez Ortiz “la universidad feudal (el país feudal) donde todo se decide desde arriba con la esperanza de que la gente se quede callada y acate.” En puridad, esta crítica es la mejor forma de contrarrestar la filosofía pragmatista que poco a poco se quiere ir adueñando de las discusiones mediáticas con el fin de desarrollar un discurso para las próximas décadas. Hay que enfrentar, cuestionar y sobre todo indagar los fundamentos para este tipo de conciencia universitaria que trastoca un baluarte que se ha tardado siglos en construirse.
Según lo dicho: ¿Qué pretende informar el estudio basado en el texto Academically Adrift: Limited learning on college campuses? ¿Qué significa aprender “nada” o “casi nada”? ¿45% y 36% no son menos de la mitad? ¿Qué sucede con el 55% que luego de los primeros dos años si aprende algo o con el 64% que hace lo mismo luego de los cuatro años de universidad?
Insinuar que a la universidad se viene a perder el tiempo es el “slogan” de los “Community Colleges” puertorriqueños que pretender bautizarse como universidades. Esa aseveración es una falsedad de proporciones titánicas. Sería negar que la primera experiencia universitaria del alumno es inocua e improductiva. O sea, según Altucher y otros gurus, los cursos de español, inglés, matemática, educación física, etc. que refuerzan o complementan las destrezas que se supone que el sistema de educación pública haya inculcado, no producen nada o casi nada. Peor aún es dar por cierto que el ser humano que pasó por el crisol universitario, luego de cuatro años, haya aprendido “casi nada”. O sea: Sicólogos, Ingenieros, Hispanistas, Maestros, Arquitectos, Comunicadores, Trabajadores Sociales, Planificadores, Químicos, Sociólogos, Economistas, Filósofos, Biólogos y, no en sentido peyorativo, hasta oficiales del ROTC que aprendieron “casi nada”.
Altucher representa la antítesis de su mismo razonamiento, sus dos títulos universitarios le han abierto un camino al llamado “éxito” estadounidense (dinero, fama y el sueño americano). Aunque lo negó, sus dos hijas seguramente terminarán asistiendo a una universidad privada de prestigio tipo “Yvy”. A fin de cuentas, desnudando la caricatura del “computer geek” que habla de economía, Altucher busca perdurar a los suyos en la entronizada bolsa de valores mientras recomienda a la ciudadanía a escucharlo porque él “sabe” (Sólo por ridiculizarlo, si Altucher es un producto universitario entonces también aprendió “casi nada” luego de su experiencia).
Víctor Gómez Pin (Tomado de www.fcmanrique.org)
Remito nuevamente a la construcción hecha por Víctor Gómez Pin en sus intercambios con Felix de Azúa, o sea, la “condición de genuflexión” es el norte de estos sistemas. No porque suene lindo o porque sea pegajoso, sino porque el discurso de Altucher y el de otros intermediarios entre el pueblo y el conocimiento buscan sólo eso: ponernos de rodillas en actitud de reverencia y callar.
* Publicado originalmente en laacera.com
* Publicado originalmente en laacera.com
domingo, 12 de diciembre de 2010
Fragmentación Constitucional del ciudadano puertorriqueño (Problemas en la UPR)
The bad man desires arbitrary power. What moves the evil man is the love of injustice.
John Rawls
El ser humano es una criatura política que puede ejercer y exigir derechos. Se considera un microcosmos particular, diferente a sus compañeros en caracteres pero homólogo en algunas obligaciones y poderes. Dividirlo es prácticamente una idiotez, ya que nuestro sistema opera para que seamos nosotros los depositarios de una serie de virtudes políticas en conjunto. Este elemento parece no ser comprendido por el Gobierno de Puerto Rico y, un ejemplo concreto, la situación de la Universidad de Puerto Rico ofrece en detalle lo que acabamos de formular.
El ser humano que opera en una democracia constitucional tiene a su disposición el derecho a ciertas garantías esenciales para poder llevar a cabo la vida dentro de dicho sistema político. No tener esto significa estar sometido a un régimen autocrático, dictatorial o monárquico. En puridad, la república es el resultado de esta negociación construida a través de una Constitución: en ella se plasma, secula seculorum, los parámetros de comportamiento del gobierno, no del ciudadano.
Aquí yace la primera falta crasa dentro de la concepción de garantías constitucionales que tiene el Gobierno de Puerto Rico. El pensar que la Magna Carta es un documento para el Estado y no para el ciudadano es completamente ajeno a lo que se quiso manifestar en 1952. En el caso de la UPR nos topamos con la práctica de esta forma de administrar: por un lado tenemos un grupo de ciudadanos amparados por unas garantías que se enfrentan a un Estado que desea fragmentarlas decidiendo cuándo y dónde se expresan, cómo expresarse, cómo asociarse, cómo solicitar la reparación de agravios al gobierno, en fin, se traduce a un Estado que dicta cómo debes vivir. El error más estúpido yace en la sed de regulación, cosa que se supone que nunca ocurra, ya que siempre existirá más comportamiento humano que derecho positivo.
Lamentablemente estamos ante un panorama que ya había sido prevenido por teóricos como John Rawls y Jurgen Habermas. El primero había logrado desarrollar la primicia de un Estado que consideraba lo mejor para todos por estar controlado por todos, cosa que no se nos da ni en sueños en estos tiempos. El segundo es más pertinente ya que había establecido hace décadas el problema del micro-colonialismo del ciudadano. O sea, el Estado burocratiza la forma de vivir de cada uno de nosotros.
Lo lógico es entender que la condición de ciudadano no está sujeta a un régimen particular, ya que el estado de derecho surge posterior a la creación del Estado soberano. En nuestro contexto, la constitución surgió mucho después de que se esgrimiera el concepto “pueblo”. Sin embargo, el Gobierno de Puerto Rico busca revertir el proceso y hacernos pensar que el estado es el gran dios que ha existido desde la creación, un ente fantasmático que usurpa las características del dios judeo-cristiano para hacernos creer que siempre nos está velando, que cuida por nosotros y nos dice cómo y dónde podemos hacer las cosas.
El Gobierno cae en la burocracia por efecto de que no opera como una entidad con un conjunto de derechos. Que el Gobierno de Puerto Rico pretenda lo contrario es ajeno a la historia, la asamblea constituyente y el concepto de la libertad post Revolución Francesa. Es más, la primicia que se estableció en la constitución era que dicha entidad estuviese separada en sus poderes más básicos (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) para evitar el entroncamiento de derechos en un solo macro-poder. Es por eso que la burocratización surge, porque el gobierno desea expandirse cuando, en realidad, su naturaleza es fragmentada y por lo tanto diseñada para que sea el ciudadano quien lo controle.
Burocratizar al ser humano busca micro-colonizarlo, fragmentar su vida y dividir la concentración de derechos que le fue investida a la hora de organizarse como ciudadano. El Gobierno de Puerto Rico ha comenzado su política de fragmentación de derechos en el lugar donde principalmente se puede dar la discusión que podría desarticular su opresión, la Universidad: la casa del pensamiento universal por antonomasia y, más aun, la cuna del pensamiento político y humanista. Ahora la policía enfrenta al pueblo con espacios designados para expresarse, espacios para asociarse, espacios por donde caminar, espacios por donde no caminar etc, etc, etc. Si se logra controlar la comunidad universitaria (principalmente estudiantes y profesores) el Estado logrará su objetivo principal, eliminar el pensamiento crítico y controlar las posibilidades de cuestionamientos, y dará paso a su objetivo a la largo plazo: un pueblo micro-colonizado bajo un sistema de burocratización individual en donde hasta para comer hay que pedirle permiso a la entidad de poder. Puerto Rico acaba de hacer un viaje de más de una centuria al pasado.
Gobierno de Puerto Rico: Retrógrado, Ignorante y Plutocrático. Perdónanos Voltaire por nuestra cobardía.
John Rawls
El ser humano es una criatura política que puede ejercer y exigir derechos. Se considera un microcosmos particular, diferente a sus compañeros en caracteres pero homólogo en algunas obligaciones y poderes. Dividirlo es prácticamente una idiotez, ya que nuestro sistema opera para que seamos nosotros los depositarios de una serie de virtudes políticas en conjunto. Este elemento parece no ser comprendido por el Gobierno de Puerto Rico y, un ejemplo concreto, la situación de la Universidad de Puerto Rico ofrece en detalle lo que acabamos de formular.
El ser humano que opera en una democracia constitucional tiene a su disposición el derecho a ciertas garantías esenciales para poder llevar a cabo la vida dentro de dicho sistema político. No tener esto significa estar sometido a un régimen autocrático, dictatorial o monárquico. En puridad, la república es el resultado de esta negociación construida a través de una Constitución: en ella se plasma, secula seculorum, los parámetros de comportamiento del gobierno, no del ciudadano.
Aquí yace la primera falta crasa dentro de la concepción de garantías constitucionales que tiene el Gobierno de Puerto Rico. El pensar que la Magna Carta es un documento para el Estado y no para el ciudadano es completamente ajeno a lo que se quiso manifestar en 1952. En el caso de la UPR nos topamos con la práctica de esta forma de administrar: por un lado tenemos un grupo de ciudadanos amparados por unas garantías que se enfrentan a un Estado que desea fragmentarlas decidiendo cuándo y dónde se expresan, cómo expresarse, cómo asociarse, cómo solicitar la reparación de agravios al gobierno, en fin, se traduce a un Estado que dicta cómo debes vivir. El error más estúpido yace en la sed de regulación, cosa que se supone que nunca ocurra, ya que siempre existirá más comportamiento humano que derecho positivo.
Lamentablemente estamos ante un panorama que ya había sido prevenido por teóricos como John Rawls y Jurgen Habermas. El primero había logrado desarrollar la primicia de un Estado que consideraba lo mejor para todos por estar controlado por todos, cosa que no se nos da ni en sueños en estos tiempos. El segundo es más pertinente ya que había establecido hace décadas el problema del micro-colonialismo del ciudadano. O sea, el Estado burocratiza la forma de vivir de cada uno de nosotros.
Lo lógico es entender que la condición de ciudadano no está sujeta a un régimen particular, ya que el estado de derecho surge posterior a la creación del Estado soberano. En nuestro contexto, la constitución surgió mucho después de que se esgrimiera el concepto “pueblo”. Sin embargo, el Gobierno de Puerto Rico busca revertir el proceso y hacernos pensar que el estado es el gran dios que ha existido desde la creación, un ente fantasmático que usurpa las características del dios judeo-cristiano para hacernos creer que siempre nos está velando, que cuida por nosotros y nos dice cómo y dónde podemos hacer las cosas.
El Gobierno cae en la burocracia por efecto de que no opera como una entidad con un conjunto de derechos. Que el Gobierno de Puerto Rico pretenda lo contrario es ajeno a la historia, la asamblea constituyente y el concepto de la libertad post Revolución Francesa. Es más, la primicia que se estableció en la constitución era que dicha entidad estuviese separada en sus poderes más básicos (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) para evitar el entroncamiento de derechos en un solo macro-poder. Es por eso que la burocratización surge, porque el gobierno desea expandirse cuando, en realidad, su naturaleza es fragmentada y por lo tanto diseñada para que sea el ciudadano quien lo controle.
Burocratizar al ser humano busca micro-colonizarlo, fragmentar su vida y dividir la concentración de derechos que le fue investida a la hora de organizarse como ciudadano. El Gobierno de Puerto Rico ha comenzado su política de fragmentación de derechos en el lugar donde principalmente se puede dar la discusión que podría desarticular su opresión, la Universidad: la casa del pensamiento universal por antonomasia y, más aun, la cuna del pensamiento político y humanista. Ahora la policía enfrenta al pueblo con espacios designados para expresarse, espacios para asociarse, espacios por donde caminar, espacios por donde no caminar etc, etc, etc. Si se logra controlar la comunidad universitaria (principalmente estudiantes y profesores) el Estado logrará su objetivo principal, eliminar el pensamiento crítico y controlar las posibilidades de cuestionamientos, y dará paso a su objetivo a la largo plazo: un pueblo micro-colonizado bajo un sistema de burocratización individual en donde hasta para comer hay que pedirle permiso a la entidad de poder. Puerto Rico acaba de hacer un viaje de más de una centuria al pasado.
Gobierno de Puerto Rico: Retrógrado, Ignorante y Plutocrático. Perdónanos Voltaire por nuestra cobardía.
jueves, 2 de diciembre de 2010
El Titanic de Luis Ponce Ruiz
Adjunto una nota publicada en http://www.laacera.com/ del colega Luis Ponce Ruiz (el cacique de la tribu). La misma atestigua un pensamiento que seguramente es muy común entre el estudiantado de la UPR y, con más precisión, dentro de los estudiantes graduados.
***
12/02/2010 - 11:37
Cuotas, huelgas y el Titanic
Por: Luis Ponce Ruiz
«Si te dijera que
La Revolución llega
esta noche en un vuelo
Pan American 747 a las 11:43
y sin escala
¿me creerías?»
-Manuel Abreu Adorno
Gracias, Manuel, por esas palabras que nos llegan del más allá. Los que estamos en el más acá nos preguntamos, como Zavalita, «¿En qué momento se jodió la UPR?». Gracias, Mario Vargas Llosa, por escribir gran parte de Conversaciones en la Catedral en Puerto Rico, cuando fuiste profesor visitante en el legendario campus riopedrense en 1969. Y qué fecunda imaginación la mía de reunir, gracias al hilo conductor de nuestra Universidad y sus mitos, a estos grandes de nuestra literatura hispanoamericana.
Y qué fecunda la imaginación del estudiantado --incluyendo a muchos compañeros y amigos míos que respeto y admiro-- de otra vez usar el mecanismo de la huelga para forzar a una administración universitaria a eliminar la injusta cuota de $800. Una administración que, para empezar (y así ha quedado más que demostrado en este semestre que ahora pende de un hilo) no le importa la universidad. La huelga del semestre anterior fue un hito nacional al canalizar la indignación de todo Puerto Rico contra un gobierno abusivo, comprado por los grandes intereses (Fortuño, como sabrán, ya se ha auto proclamado «el vendedor en jefe de Puerto Rico») y totalmente desinteresado en el desarrollo intelectual, social y cultural de la nación. Fue una huelga de pueblo que le enseñó a nuestra sociedad a hacer algo diferente en términos organizativos, de exposición a los medios y de liderazgo. Pero, desafortunadamente, lo mismo no se puede decir de su efectividad para detener la imposición de la cuota y para mejorar la Universidad.
De hecho, la palabra más certera para describir la Universidad y el campus de Río Piedras en este primer semestre del año académico 2010-2011 post huelga es caos. Desde el desembolso tardío de los préstamos y ayudas económicas a los estudiantes y la ineficiencia multiplicada exponencialmente en todos los quehacers administrativos, no-docentes y docentes, hasta la changuería estudiantil de protestar porque tienen que leerse un libro de rabo a cabo para una clase y los altos niveles de tensión en el estudiantado desencadenados, precisamente, por el conflicto huelgario pasado, han hecho de la UPR y todo lo que la rodea en una tierra sumamente volátil.
Cabe preguntarse si una segunda huelga consecutiva va a realmente aliviar los padecimientos arriba señalados y los que ya todos conocemos por el abandono, la negligencia y el robo indiscriminado por parte de ésta y pasadas administraciones universitarias y del gobierno central. Yo puedo entender la frustración, el coraje y la impotencia de los estudiantes por el trato tiránico de la Junta de Síndicos, la Presidencia y los agentes del gobierno Fortuño que quieren destruir la universidad. Pero a la luz del fiasco de la pasada huelga en términos de llegar a acuerdos finales, de las actitudes revanchistas características de la derecha fascista en Puerto Rico, representada por la figura de los líderes del Partido Nuevo Progresista y el Partido Republicano estadounidense y, del propio descontento generalizado del estudiantado y los ex alumnos por la manera en que se han llevado las últimas Asambleas Generales, la táctica huelgaria navideña supone, más que un adelanto, un desacierto de grandes proporciones.
Si te dijera que un nuevo amanecer universitario llegaría en estos próximos días en el vuelo de un estudiantado combativo pero a la vez prudente y sin fanatismo, ¿me creerías?
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12/02/2010 - 11:37
Cuotas, huelgas y el Titanic
Por: Luis Ponce Ruiz
«Si te dijera que
La Revolución llega
esta noche en un vuelo
Pan American 747 a las 11:43
y sin escala
¿me creerías?»
-Manuel Abreu Adorno
Gracias, Manuel, por esas palabras que nos llegan del más allá. Los que estamos en el más acá nos preguntamos, como Zavalita, «¿En qué momento se jodió la UPR?». Gracias, Mario Vargas Llosa, por escribir gran parte de Conversaciones en la Catedral en Puerto Rico, cuando fuiste profesor visitante en el legendario campus riopedrense en 1969. Y qué fecunda imaginación la mía de reunir, gracias al hilo conductor de nuestra Universidad y sus mitos, a estos grandes de nuestra literatura hispanoamericana.
Y qué fecunda la imaginación del estudiantado --incluyendo a muchos compañeros y amigos míos que respeto y admiro-- de otra vez usar el mecanismo de la huelga para forzar a una administración universitaria a eliminar la injusta cuota de $800. Una administración que, para empezar (y así ha quedado más que demostrado en este semestre que ahora pende de un hilo) no le importa la universidad. La huelga del semestre anterior fue un hito nacional al canalizar la indignación de todo Puerto Rico contra un gobierno abusivo, comprado por los grandes intereses (Fortuño, como sabrán, ya se ha auto proclamado «el vendedor en jefe de Puerto Rico») y totalmente desinteresado en el desarrollo intelectual, social y cultural de la nación. Fue una huelga de pueblo que le enseñó a nuestra sociedad a hacer algo diferente en términos organizativos, de exposición a los medios y de liderazgo. Pero, desafortunadamente, lo mismo no se puede decir de su efectividad para detener la imposición de la cuota y para mejorar la Universidad.
De hecho, la palabra más certera para describir la Universidad y el campus de Río Piedras en este primer semestre del año académico 2010-2011 post huelga es caos. Desde el desembolso tardío de los préstamos y ayudas económicas a los estudiantes y la ineficiencia multiplicada exponencialmente en todos los quehacers administrativos, no-docentes y docentes, hasta la changuería estudiantil de protestar porque tienen que leerse un libro de rabo a cabo para una clase y los altos niveles de tensión en el estudiantado desencadenados, precisamente, por el conflicto huelgario pasado, han hecho de la UPR y todo lo que la rodea en una tierra sumamente volátil.
Cabe preguntarse si una segunda huelga consecutiva va a realmente aliviar los padecimientos arriba señalados y los que ya todos conocemos por el abandono, la negligencia y el robo indiscriminado por parte de ésta y pasadas administraciones universitarias y del gobierno central. Yo puedo entender la frustración, el coraje y la impotencia de los estudiantes por el trato tiránico de la Junta de Síndicos, la Presidencia y los agentes del gobierno Fortuño que quieren destruir la universidad. Pero a la luz del fiasco de la pasada huelga en términos de llegar a acuerdos finales, de las actitudes revanchistas características de la derecha fascista en Puerto Rico, representada por la figura de los líderes del Partido Nuevo Progresista y el Partido Republicano estadounidense y, del propio descontento generalizado del estudiantado y los ex alumnos por la manera en que se han llevado las últimas Asambleas Generales, la táctica huelgaria navideña supone, más que un adelanto, un desacierto de grandes proporciones.
Si te dijera que un nuevo amanecer universitario llegaría en estos próximos días en el vuelo de un estudiantado combativo pero a la vez prudente y sin fanatismo, ¿me creerías?
lunes, 1 de noviembre de 2010
En memoria de Joselito...
Uno mi abrazo a la familia Hernández Cordero ante la pérdida de nuestro querido amigo Joselito (José Hernández Cordero). Un frío recorre mi cuerpo al pensar en esta prematura partida. Esta mañana tomé la iniciativa de dar una nota de pésame a la familia a través de Radio Universidad de Puerto Rico. A dicha nota se unió Manuel Torres, editor de noticias deportivas, dado el hecho de que Joselito era tremendo atleta.
Joselito era un joven emprendedor, alegre y sobre todo, activo. Su sonrisa era distinguible cuando uno lo divisaba a lo lejos.
Joselito se distinguía en el Voleibol por su excelente servicio en flotadora, en el Tenis por su impresionante piquete backhand y en el baloncesto por su hermosa yompa de 3 puntos.
Joselito además practicaba el Racquetball, el Béisbol y comenzaba su despunte en la disciplina del Golf.
Producto de la educación pública, estudiante con méritos de la Universidad de Puerto Rico en Aguadilla y luego en el Recinto de Ciencias Médicas.
Muchos fueron los buenos momentos que compartí con Joselito mientras estudiábamos en la escuela Catalina Morales de Flores en Moca, donde jugábamos en el equipo de Voleibol.
En realidad siento que queda mucho por contestar. Una mano helada me aprieta el corazón. Por ahora:
DESCANSA EN PAZ CHELITO…SIEMPRE TE RECORDAREMOS…SIEMPRE TE TENDREMOS EN EL CORAZON.
jueves, 21 de octubre de 2010
Back in Black: La polémica entre Clarence Thomas y Anita Hill
Increíblemente, 19 años después de las controversiales vistas de confirmación del juez Thomas, todavía subsiste la polémica sobre su alegado patrón de hostigamiento.
Esta vez la esposa del Juez Asociado es la protagonista, junto a la ya afamada Anita Hill. Una llamada telefónica fue el detonante. La pregunta: ¿Por qué tiene que escarbar tanto la señora Thomas? ¿Dudas? ¿Envidia?
O, por otro lado, ¿cuán cierto son las versiones de Hill? ¿Habrá algo que no ha contado?
Clarence Thomas' Wife In Spotlight After Phone Call
October 20, 2010A phone call from the wife of Supreme Court Justice Clarence Thomas has rekindled a steamy controversy that riveted the nation nearly two decades ago.
In 1991, the Senate Judiciary Committee reopened confirmation hearings for Thomas, after NPR disclosed that University of Oklahoma law professor Anita Hill — a onetime aide to Thomas -– had accused her former boss of sexual harassment. At the hearing, Hill graphically detailed the events that she said eventually put her in the hospital with stress-related abdominal pain.
An enraged Thomas called the accusations a lie and called the proceedings "a circus," a "national disgrace" and "a high-tech lynching for uppity blacks who in any way deign to think for themselves."
Thomas was narrowly confirmed, and the matter has lain dormant, and unresolved, for 19 years — until 11 days ago, when Virginia Thomas called Hill, now a professor at Brandeis University, at 7:30 a.m. and left a voice mail message. It said:
Good morning, Anita Hill; it's Ginni Thomas. I just wanted to reach across the airwaves and the years and ask you to consider something. I would love you to consider an apology sometime and some full explanation of why you did what you did with my husband. So give it some thought and certainly pray about this and come to understand why you did what you did. OK have a good day.Hill apparently didn't get the message for several days because of the holiday weekend. When she did, she was unsure whether it really was Virginia Thomas calling or a crank. So she conferred with her longtime friend and onetime lawyer, Harvard Law professor Charles Ogletree, and decided to turn the matter over to the Brandeis campus police, who in turn referred it to the FBI. According to sources close to Hill, the bureau then contacted Virginia Thomas, who confirmed that she had made the call.
On Tuesday, Virginia Thomas issued a public statement, saying the call was an "olive branch" to Hill and that she had not intended any offense. But the Brandeis professor did take offense, declaring that Virginia Thomas "can't ask for an apology without suggesting that I did something wrong, and that is offensive." Hill said she has no intention of apologizing since she testified truthfully.
Theories abound as to why Virginia Thomas would have made such a bizarre call. Oct. 9 was close to the anniversary of the hearing. Was she just stewing? Was this an attempt to get more attention for the anti-Obama political group she founded this year? Or was it a reaction to a New York Times front page article that appeared that morning discussing her elevated political role, her links to the Tea Party movement and the problems that might or might not pose for her husband?
Long active in conservative politics, Virginia Thomas has assumed a far more visible role in the past year, founding a group called Liberty Central, which advertises itself as linked to the Tea Party. She has spoken publicly about opposing what she calls the "tyranny" of the Obama administration and congressional Democrats. As president and CEO of Liberty Central, she has raised money from secret donors — more than $500,000 to begin with, and presumably much more since then; all of which has raised questions about a potential conflict of interest for her husband, Justice Thomas.
While some critics have said they are troubled by Virginia Thomas' political activities, the conflict-of-interest statute is aimed primarily at financial conflicts. Therefore, legal ethics experts say that a spouse's political opinions don't matter. That is particularly true in the modern age when spouses have their own careers and are free to express themselves politically. As Northwestern Law School legal ethics expert Steven Lubet observes, the conflict-of-interest law governs a justice's conduct, not his spouse's. New York University ethics expert Stephen Gillers agrees, noting that Supreme Court justices have an obligation to avoid recusal if they can. Unlike lower court judges, who can recuse themselves and be replaced by another judge, that is not true on the Supreme Court.
On the other hand, the conflict-of-interest law also counsels judges to avoid the appearance of conflict. Failure to do so could potentially cause the public to lose confidence in a justice or even in the impartiality of the court itself. Would the public, for example, come to regard the court with the same cynicism it regards other institutions if a justice's spouse is front and center, campaigning against the health care bill, and then that bill comes before the court, without the justice's stepping aside?
The ethics experts all say that the law does not impute a spouse's views to the justice she is married to. They say the only solution to the problem is restraint on the part of the spouse.
That assumes there is no financial conflict. In the case of Virginia Thomas, there is one fly in the ointment, according to professor Gillers.
Liberty Central, the organization founded by Virginia Thomas, has accepted a great deal of money from secret donors, all of which is legal under the Supreme Court's 2010 decision striking down many of the previous limits on campaign spending. But Gillers notes Virginia Thomas is CEO and president of the group and that an opportunistic donor, by giving money to an organization that pays Virginia Thomas' salary, is in fact giving a financial benefit to Justice Thomas, too. And that could constitute a financial conflict.
That raises one critical question: How will we know if such a conflict exists, when the donors' identities are secret?
martes, 12 de octubre de 2010
Esta semana es de América.
Mientras en Puerto Rico no se sabe si el día feriado se celebra martes o lunes (porque lo importante es tener un día libre en la semana), el resto de Latinoamérica busca justicia por el mayor genocidio de la historia.
Ayer 12 de octubre se celebró el Día de la Resistencia Indígena. Esta fecha marca los 517 años de una de las mentiras de la historia: El descubrimiento.
Los colonizadores españoles encontraron un mundo de recursos, sus brillaron con la imagen de la explotación y la desidia ante la vida.
Lastimosamente nos creemos que todavía España es “La madre patria”. A inicios de la semana lo escuché en Radio Universidad, como si fuese algo de lo más normal, como si la gran madre estuviese llamándonos para volver a sus entrañas. La carcajada que solté fue casi automática ante el ominoso cognomen pronunciado por un invitado.
En realidad, esta antítesis de la “madre patria”, resalta la ultracolonización de generaciones a través del tiempo. El concepto del “descubrimiento” es uno centralista y carente de visión emprendedora. Es pensar en Europa como el ombligo del mundo. Si Richard Dawkins no se equivoca, el “descubrimiento es un enorme meme. Un fenómeno cultural capaz de cambiar la historia.
El “descubrimiento”, el concepto como tal, es destruir un lado del mundo a expensas del desconocimiento de los habitantes de occidente. Es validar el genocidio, las violaciones en masa, el hambre y la destrucción de la balanza entre lo natural y lo místico, que tanto caracterizó a nuestros nativos.
Sin hablar del concepto “indio”, sin embargo, este es un elemento que deberá ser considerado por los organizadores de este “celebración” (si es que hay algo que celebrar).
Esta semana Urrutia se destacó como periodista antropológico.
Esta semana los nativos resisten.
Esta semana es de América.
martes, 21 de septiembre de 2010
Conversación con Diego de la Texera (Primera Parte)
Un astro del Cine: De Ponce a Brasil
Diego de la Texera es todo un personaje: altivo, minucioso de ojos, de voz fuerte y sonrisa confundida con los bigotes.
Conocí a este cineasta durante un reportaje que preparé para el Festival de Radio Amigos 2010 de Radio Universidad de Puerto Rico. Luego, tras la muerte del prócer, Juan Mari Bras, no me pareció curioso el verlo llegar a compartir el doloroso duelo. Nos confundimos en un saludo fraternal y con la mirada repasamos las mil historias que compartimos en lo poco que interactuamos.
Para aquellos que no conocen a Diego de la Texera es un doctor del Cine, nacido en Ponce. A temprana edad visitó constantemente a Venezuela, acrecentando su amor por la vida Latinoamericana.
De la Texera es uno de los productores de Cine más discutidos en los países de habla hispana tras haber estado envuelto con los Revolucionarios Sandinistas. Fue el creador de una de las piezas del séptimo arte más importantes de El Salvador, titulada El Salvador: el pueblo vencerá en 1980. Además, fue director de la Escuela Internacional de Cine Televisión de la Habana, una de las más prestigiosas instituciones cinematográficas de nuestro hemisferio.
Comparto con ustedes la promoción de su magnum opus Meteoro y parte de la conversación sobre política y cine que sostuvimos.
¡Que lo disfruten!
Meteoro de Diego de la Texera, una película que toca diferentes temas con un matiz cuasi mágico donde se ve mucha literatura, donde se ve mucho tema, que diríamos, tan latinoamericano, entre nosotros así, que tenemos ese estilo de narrar. ¿Qué es meteoro? ¿Cuándo surge Meteoro?
Meteoro surge…he…la idea surge como en año 97. Así son las cosas en América Latina, tú tienes una idea en el 97 y la realizas en el 2007, fueron 10 años de trabajo para poner esa película en la pantalla. Surge a través de un encuentro puramente fortuito. Yo estaba buscando sinopsis en la oficina de un amigo mío en Río de Janeiro para hacer un paquete de películas para Universal. Y el tenia una gaveta de sinopsis y empezó a sacar sinopsis y una de las que sacó la volvió a meter y me dijo “esa no es sinopsis, mira las otras esa no es sinopsis”.
Y yo me quede curioso. Cuando termino la sesión y escogí mi sinopsis, dije: “No me dejas ver esa que está ahí. Esa que me dijiste que con era sinopsis.” Y era la historia cruda de Meteoro.
Era la historia documental de estos trabajadores que estaban haciendo la rodovia federal 020 de Brasilia a Fortaleza que habían sido abandonados en el medio del certaon junto con 16 prostitutas visitadoras. Cuando vino el golpe militar los abandonaron allá en medio del certaon y ellos construyeron una sociedad perfecta. Un pueblito que se llama Nueva Holanda. Que todavía existe.
¿Cómo termina un ponceño: número uno, cruzando prácticamente América Latina y luego de esto, terminando en Brasil haciendo una película tan trascendental como esta?
¡Diablo! Pues esa es la historia de mi vida. ¿NO? Eso es correr detrás de, quizás lo que está de moda, pero que desde chiquito yo, que tengo familia venezolana, tengo un tío que se fue para allá en los años 30 en la época de Gómez, descubrí tempranamente a América Latina cuando tenía 13 o 14 año. Que íbamos a pasarnos los veranos allá a la playa de Choroní en la casa de mi tío. Ahí me despertó esa hambre por América Latina y como la fascinación de que esa gente era tan parecida a nosotros. Que nosotros de verdad, yo lo que conocía era americanos que venían a Ponce a la cosa de las refinerías de petróleo y los hijos de los americanos. O sea, yo nunca había conocido un venezolano, ni nada de esas cosas. Y me fascinó. Ahí me fui por el mundo viajando y por esas cosas de la vida, pues, me enamoré de varias brasileñas. Fue, te puedo decir, pasó todo eso por amor.
¿Cuál es la importancia de desarrollar un cine que desarrolle un puente entre Puerto Rico y Brasil y de ahí para el resto de Latinoamérica?
Pues eso. Eso en cierta manera, pues es, verdaderamente nosotros somos aislados, somos una isla, por lo tanto somos aislados y los únicos puentes que nosotros tenemos verdaderamente son hacia el norte. Como nosotros somos una colonia, una dependencia de los Estados Unidos todo, todo, nuestros vínculos, todos nuestros puentes, son hacia el norte. Y nosotros prácticamente que estamos, te lo pongo entre comillas, pa’ que no me digan que estoy diciendo embustes, estamos prácticamente prohibidos de viajar para el sur. No es que estemos prohibidos, pero que todos los incentivos son para que tú vayas al norte. Las universidades del norte, Princeton, Harvard, pero nadie nunca habla de la USPI, de San Paolo o de la UCD, de Venezuela. ¿Entiendes? Entonces, hay cierto condicionamiento, un lavado cerebral pa’ que tú te vayas pal norte y no pal sur. ¿Y por qué? Porque cuando tú te vas pal’ norte, tu vas a hacerle trabajos meniales a los americanos, tu vas a hacer un acólito de los americanos, y cuando, si tú te vas pal’ sur, tú te vas a encontrar un chorro de primos y primas igualitos que nosotros, que bailan salsa, que les encanta la magia, y las cosas como son. Y quizás nosotros podamos querer unirnos a ellos en vez de a los americanos. Y eso a ellos no les interesa. Entonces por eso es que nosotros los puertorriqueños si queremos buscar verdaderamente somos como si fuéramos hijos adoptivos, que nos adoptó un padre americano y de repente nos damos cuenta de que ese tipo no es nuestro papá. Y que nosotros entonces nos viramos hacia el sur, y vamos a buscar quienes son nuestros verdaderos padres biológicos que están en Venezuela, en Brasil, en Argentina, en Perú, en Paraguay, en Uruguay. Que eso es nuestra familia lingüística y nuestra familia cultural. Nosotros pertenecemos a ese mundo y no a aquel otro que nos están tratando de forzar.
CONTINUARÁ
domingo, 19 de septiembre de 2010
Victoria de Anon sobre RIAA: La revolución toma por sorpresa los medios cibernéticos
Al parecer el espinado juego de la ciber-guerra ha tomado un giro drástico. Totalmente no ortodoxo fue el movimiento del “Supreme Final Boss of the Internet” Anonymous (un colectivo formado por millones de usuarios de espacios de mensajería cibernética, en adelante referido como Anon) ante la amenaza del Recording Industry Association of America (en adelante RIAA) de detener, de una vez y por todas, las descargas que se llevan a cabo en las páginas de “Torrents”. Al parecer Anon perfeccionó un “distributed denial-of-service attack” contra la pagina de la RIAA y de Aiplex, entidad contratada por la primera para acabar con la piratería.
Aquí tienen el texto de la noticia. Aseguro que propenderá a tremendas discusiones en cuanto al Derecho Cibernético y la teoría de la esfera pública de Habermas.
TEXTO TOMADO DE
http://feedproxy.google.com/~r/Techcrunch/~3/R2ck0c7UOrU/.
***
RIAA Goes Offline, Joins MPAA As Latest Victim Of Successful DDoS Attacks
Alexia Tsotsis 3 hours ago
In an offense called “Operation Payback,” members of the Internet collective Anonymous have organized what seems to be anti anti-piracy movement. Dubbed by Torrent Freak as the ”protest of the future” the group has been pretty busy over the past 36 hours launching DDoS attacks on the MPAA, Indian anti-piracy site AiPlex Software and today both RIAA.com and RIAA.org. The attacks are apparently in retaliation for comments the CEO of Aiplex software made about his firm being hired by the film industry to take down The Pirate Bay.
The original call to arms below:
How fast you are in such a short time! Aiplex, the bastard hired gun that DDoS’d TPB (The Pirate Bay), is already down! Rejoice, /b/rothers, even if it was at the hands of a single anon that it was done, even if ahead of schedule. now we have our lasers primed, but what do we target now?
We target the bastard group that has thus far led this charge against our websites, like The Pirate Bay. We target MPAA.ORG! The IP is designated at “216.20.162.10″, and our firing time remains THE SAME. All details are just as before, but we have reaimed our crosshairs on this much larger target. We have the manpower, we have the botnets, it’s time we do to them what they keep doing to us.
REPEAT: AIPLEX IS ALREADY DOWN THANKS TO A SINGLE ANON. WE ARE MIGRATING TARGETS.
From the Anonymous media kit:
Operation:Payback is a bitch.
DATE \September 19, 2010\
To whom it may concern,
This is to inform you that we, Anonymous, are organizing an Operation called “Payback is a bitch”. Anonymous will be attacking the RIAA (Recording Industry Association of America), the MPAA (Motion Pictures Association of America), and their hired gun AIPLEX for attacks against the popular torrent and file sharing site, the Piratebay (www.thepiratebay.org). We will prevent users to access said enemy sites and we will keep them down for as long as we can. But why, you ask? Anonymous is tired of corporate interests controlling the internet and silencing the people’s rights to spread information, but more importantly, the right to SHARE with one another.The RIAA and the MPAA feign to aid the artists and their cause; yet they do no such thing. In their eyes is not hope, only dollar signs. Anonymous will not stand this any longer.We wish you the best of luck.
Sincerely,
Anonymous,
We are legion.
Both RIAA sites currently offline (they went down 5 minutes before schedule), as people continue to mobilize through the 4Chan message boards and Twitter, using the LOIC (Low Orbit Ion Cannon) DDoS tools to initiate independent attacks, and continuing to make what would seem unlikely for a group of people called Anonymous, celebratory tweets.
For all the “future of cyber protest” rhetoric, it remains to be seen how much effect a flood of traffic and a few hours of downtime will have on changing RIAA or MPAA piracy policy. After all, despite yesterday’s sustained attacks, the MPAA site is back up and running, snow owls and all.
martes, 14 de septiembre de 2010
Yuxtaposición...otro debate literario para reirse!
Apunta la Dra. Carmen Dolores Hernández que La velocidad de lo perdido es en sí, una metáfora que describe el proceso mismo del lanzamiento de esta novela, o sea, una pérdida a causa de la velocidad.
Confieso que no soy quien para dirimir con la excelsa figura de la crítica isleña. Sin embargo, ante el seguro embate que le darán a mi humilde sección radial, me veo en la obligación de exponer las razones por las cuales mi lectura de La velocidad de lo perdido de Cezzane Cardona se muestra en abierta pugna con lo expresado en La Revista, del rotativo El Nuevo Día.
Vale decir que no estoy ni con el título, ni con la experiencia que tiene la Profesora para pasar los ojos sobre las hojas. Yo apenas comienzo una carrera un tanto fragmentada, mientras ella es una exquisita fuente de información literaria y cultural, con la cual, lo admito, muchas veces estudio para estar al tanto de lo que ocurre en el quehacer literario del país. De eso no hay nada malo. No obstante, ¿por qué la crítica apunta a dos nortes distintos?
Indica la publicación de la Profesora que “[n]o queda claro hacia adónde va y qué se propone el novelista. Tal como está, carece de interés; carece incluso –en algunos pasajes- de corrección (algo que se hubiera podido subsanar fácilmente en la fase de la edición).”
Soy del parecer que la Dra. Carmen Dolores Hernández estriba en un planteamiento cierto, un tanto incisivo y curiosamente se plantea como una introducción fuertísima hacia lo que será su lectura de La velocidad de lo perdido. Pero, ¿a qué se debe el que no haya hecho mención de semejantes observaciones en mi sección? Lo primero es que no estoy en la posición de acribillar a ningún escritor que aparece en mi espacio. Es una falta de respeto el que, luego de que me haya perdido entre los estantes de libros (luego de que ninguna editorial se dignara en llevar sus textos a la estación), opte por criticar una obra que en el primer esfuerzo pude haberla dejado tranquila en el estante. O sea, el crisol que utilizo se basa en varios factores: Fecha de publicación, análisis comparativo de otras publicaciones a la mano y, tristemente confieso, cuanto puede aguantar mi pobre bolsillo para la adquisición de estas obras. Como ven estoy anquilosado de primera mano.
Es manifiesto que lo que se publica día a día es poco, no puedo exigir que la producción literaria puertorriqueña lleve cierta “velocidad”. Por otro lado, no todo lo que sale tiene la misma calidad que uno espera. Forzoso es concluir que opuesto a lo que uno desearía, uno se conforma con lo que hay y, dentro de “lo que hay” existen elementos buenos y malos.
Por otro lado, los criterios a la hora de redactar mi sección son estrictamente los “usuales” y por lo tanto me los reservo.
¿Qué pinta La velocidad de lo perdido en todo esto?
Sencillo, de entre las obras que estuve leyendo, sobrepasa a otras que seriamente dudo que la Profesora considere agradables. No voy a mencionar sus títulos. No estoy para ser enemigo de nadie. Cada cual será juzgado por sus lectores.
Indica Carmen Dolores Hernández que “[t]an repetitivos y gráficos son los pasajes sexuales que cabría preguntarse si se utilizan como recurso para ampliar la lectoría de la novela. No parecen tener muchas otras justificaciones.”
Considero que es un señalamiento cierto, la novela explota el uso de esos elementos. No obstante, ¿por qué el autor se vale de ellos? Me parece que la expresión sexual conlleva cierta pérdida y, sin entrar en las disquisiciones teóricas de rigor literario, el sentido de marginalidad isleña que presenta Rodríguez Julia mezclado con la sinfonía de La Guaracha del Macho Camacho, son los caracteres representativos que Cardona presenta en su obra. O sea, el tiempo del personaje es pura confusión sexual y en cierta medida es una paráfrasis de la Trilogía sucia de la Habana de Pedro Juan Gutiérrez. Quizás la intención que esgrimo del texto es incorrecta, o quizás es cierta y en realidad lo que Cardona realizó fue una pobre materialización de dicho concepto.
Por otro lado apunta la publicación en El Nuevo Día que “[e]l tono de la escritura, por otra parte, es pretensioso y grandilocuente. Se recurre a menudo a frases contundentes –sentencias- que dejan perplejo al lector.”
Las sentencias existen, están allí, lea y las evaluará. Entiendo que la realidad de Cardona era establecer que esa era la naturaleza de su personaje, un idiota que se quedó sin los sueños pero con las manos repletas de reflexiones vacías. Sufre la pérdida a razón de que el materialismo marxiano lo deja en la hecatombe: A Miguel el capitalismo lo venció, sus ideas se hicieron excremento, no le queda nada más en la vida que el sexo, los pensamientos “perla” y una historia absurda que contar sobre como recurrió al enigmático muro para saciar ese vacío. Por lo menos esa es mi impresión; sin embargo, recalco que la visión de la Profesora no está, para nada, separada de la realidad. Lo cierto es que Cardona pudo haber pulido su estilo, o por lo menos pudo haber presentado una excelente idea sin tener que rayar en la frontera resbaladiza del snob.
Concluyo, para no redondear mucho (y considerando la premura de que tengo una clase de Derecho Notarial en las costillas a la vuelta de la esquina) que la obra de Cezzane es imperfecta. ¿Cuál no lo es? Sin embargo, supera a otros textos, incluso de algunos que se hacen llamar “profesores” y supuestamente enseñan como “escribir” narrativa o quizás de aquellos que encuentran juicioso hacer literatura teniendo como base películas pornográficas sumadas a la trillada canción 40 y 20.
La Dra. Carmen Dolores Hernández seguirá siendo una “dura” en la materia, sin embargo, yo me mantengo en el banco, y solo me sacan a jugar el partido de vez en cuando. Ella tiene el nombre y la experiencia para apuntar sus cañones a los libros que quiera, en cambio yo, pobre lector ocupado, me limito a mencionar lo bueno y a saber que es mejor figar de vez en cuando un libro aún cuando hayan otros que me produzcan ganas de torturarlos y exponer sus pobres vísceras a los ojos de los demás con un cartel que indique: ¡CUIDADO... AQUÍ YACE, LACERADO, EL ANIMAL DE LA MALA LITERATURA!
Adjunto el texto original de la Profesora Carmen Dolores Hernández para que evalúen los comentarios. Me alegro, pues dialécticas como esta forjarán un mejor acercamiento a la literatura de Puerto Rico.
La revista
12 de septiebre de 2010
Juventudes encontradas... en Puerto Rico
La prisa es mala consejera a la hora de publicar, como lo demuestra esta novela
Por: Carmen Dolores Hernández
La velocidad de lo perdido
Cezanne Cardona
San Juan: Terranova Editores, 2010, 255 pp.
La prisa es mala consejera, especialmente si de publicar un libro se trata. Esta, por ejemplo, es una novela que hubiera mejorado con más pensamiento y trabajo, con más dirección. No queda claro hacia adónde va y qué se propone el novelista. Tal como está, carece de interés; carece incluso –en algunos pasajes- de corrección (algo que se hubiera podido subsanar fácilmente en la fase de la edición).
...
El contenido erudito –todo sea dicho- le cede el campo rápidamente al sexual. Esta es una novela que abunda en sangre, secreciones y semen. No se trata sólo de la muchacha muda, Silencia, a quien conoce Miguel tan pronto baja del avión en Berlín. Su universo sexual es ciertamente variado. En el texto empieza con la azafata del avión en el que viaja y con los recuerdos frecuentes –sin ahorrar pelos y señales- de su relación con Milena, la argentina que lo instó a viajar a Berlín para que encontrara, según dice él mismo, “el fracaso que necesitaba para convertirme en escritor”. Figura asimismo en la acción la que tuvo de índole sexual con una condiscípula de la UPR, Malva, en la que interviene también su amigo chileno, Ernesto, y la de éste en París con una niña. Tan repetitivos y gráficos son los pasajes sexuales que cabría preguntarse si se utilizan como recurso para ampliar la lectoría de la novela. No parecen tener muchas otras justificaciones.
El tono de la escritura, por otra parte, es pretensioso y grandilocuente. Se recurre a menudo a frases contundentes –sentencias- que dejan perplejo al lector. “El oído está hecho para la pérdida”; “…detrás del mostrador había un carnaval de sonrisas, de abrazos, de aplausos sin música; la misma algarabía que se supone que tienen los que saben apreciar todas las revoluciones perdidas”; “las despedidas viven del vacío de las manos”; “Sus senos eran escasos, pero necesarios. Era esbelta y para ser alemana tenía las caderas anchas como si su cuerpo fuera más de una vez”; “…las vergas grandes … y las ventanas son sentimientos sobrevalorados”. Nos encontramos a menudo con tales “perlas” en el resbaladizo camino de esta lectura.
... Esperábamos algo mejor de un narrador que ha probado ser muy buen cuentista. La prisa es, sin duda, muy mala consejera.
Confieso que no soy quien para dirimir con la excelsa figura de la crítica isleña. Sin embargo, ante el seguro embate que le darán a mi humilde sección radial, me veo en la obligación de exponer las razones por las cuales mi lectura de La velocidad de lo perdido de Cezzane Cardona se muestra en abierta pugna con lo expresado en La Revista, del rotativo El Nuevo Día.
Vale decir que no estoy ni con el título, ni con la experiencia que tiene la Profesora para pasar los ojos sobre las hojas. Yo apenas comienzo una carrera un tanto fragmentada, mientras ella es una exquisita fuente de información literaria y cultural, con la cual, lo admito, muchas veces estudio para estar al tanto de lo que ocurre en el quehacer literario del país. De eso no hay nada malo. No obstante, ¿por qué la crítica apunta a dos nortes distintos?
Indica la publicación de la Profesora que “[n]o queda claro hacia adónde va y qué se propone el novelista. Tal como está, carece de interés; carece incluso –en algunos pasajes- de corrección (algo que se hubiera podido subsanar fácilmente en la fase de la edición).”
Soy del parecer que la Dra. Carmen Dolores Hernández estriba en un planteamiento cierto, un tanto incisivo y curiosamente se plantea como una introducción fuertísima hacia lo que será su lectura de La velocidad de lo perdido. Pero, ¿a qué se debe el que no haya hecho mención de semejantes observaciones en mi sección? Lo primero es que no estoy en la posición de acribillar a ningún escritor que aparece en mi espacio. Es una falta de respeto el que, luego de que me haya perdido entre los estantes de libros (luego de que ninguna editorial se dignara en llevar sus textos a la estación), opte por criticar una obra que en el primer esfuerzo pude haberla dejado tranquila en el estante. O sea, el crisol que utilizo se basa en varios factores: Fecha de publicación, análisis comparativo de otras publicaciones a la mano y, tristemente confieso, cuanto puede aguantar mi pobre bolsillo para la adquisición de estas obras. Como ven estoy anquilosado de primera mano.
Es manifiesto que lo que se publica día a día es poco, no puedo exigir que la producción literaria puertorriqueña lleve cierta “velocidad”. Por otro lado, no todo lo que sale tiene la misma calidad que uno espera. Forzoso es concluir que opuesto a lo que uno desearía, uno se conforma con lo que hay y, dentro de “lo que hay” existen elementos buenos y malos.
Por otro lado, los criterios a la hora de redactar mi sección son estrictamente los “usuales” y por lo tanto me los reservo.
¿Qué pinta La velocidad de lo perdido en todo esto?
Sencillo, de entre las obras que estuve leyendo, sobrepasa a otras que seriamente dudo que la Profesora considere agradables. No voy a mencionar sus títulos. No estoy para ser enemigo de nadie. Cada cual será juzgado por sus lectores.
Indica Carmen Dolores Hernández que “[t]an repetitivos y gráficos son los pasajes sexuales que cabría preguntarse si se utilizan como recurso para ampliar la lectoría de la novela. No parecen tener muchas otras justificaciones.”
Considero que es un señalamiento cierto, la novela explota el uso de esos elementos. No obstante, ¿por qué el autor se vale de ellos? Me parece que la expresión sexual conlleva cierta pérdida y, sin entrar en las disquisiciones teóricas de rigor literario, el sentido de marginalidad isleña que presenta Rodríguez Julia mezclado con la sinfonía de La Guaracha del Macho Camacho, son los caracteres representativos que Cardona presenta en su obra. O sea, el tiempo del personaje es pura confusión sexual y en cierta medida es una paráfrasis de la Trilogía sucia de la Habana de Pedro Juan Gutiérrez. Quizás la intención que esgrimo del texto es incorrecta, o quizás es cierta y en realidad lo que Cardona realizó fue una pobre materialización de dicho concepto.
Por otro lado apunta la publicación en El Nuevo Día que “[e]l tono de la escritura, por otra parte, es pretensioso y grandilocuente. Se recurre a menudo a frases contundentes –sentencias- que dejan perplejo al lector.”
Las sentencias existen, están allí, lea y las evaluará. Entiendo que la realidad de Cardona era establecer que esa era la naturaleza de su personaje, un idiota que se quedó sin los sueños pero con las manos repletas de reflexiones vacías. Sufre la pérdida a razón de que el materialismo marxiano lo deja en la hecatombe: A Miguel el capitalismo lo venció, sus ideas se hicieron excremento, no le queda nada más en la vida que el sexo, los pensamientos “perla” y una historia absurda que contar sobre como recurrió al enigmático muro para saciar ese vacío. Por lo menos esa es mi impresión; sin embargo, recalco que la visión de la Profesora no está, para nada, separada de la realidad. Lo cierto es que Cardona pudo haber pulido su estilo, o por lo menos pudo haber presentado una excelente idea sin tener que rayar en la frontera resbaladiza del snob.
Concluyo, para no redondear mucho (y considerando la premura de que tengo una clase de Derecho Notarial en las costillas a la vuelta de la esquina) que la obra de Cezzane es imperfecta. ¿Cuál no lo es? Sin embargo, supera a otros textos, incluso de algunos que se hacen llamar “profesores” y supuestamente enseñan como “escribir” narrativa o quizás de aquellos que encuentran juicioso hacer literatura teniendo como base películas pornográficas sumadas a la trillada canción 40 y 20.
La Dra. Carmen Dolores Hernández seguirá siendo una “dura” en la materia, sin embargo, yo me mantengo en el banco, y solo me sacan a jugar el partido de vez en cuando. Ella tiene el nombre y la experiencia para apuntar sus cañones a los libros que quiera, en cambio yo, pobre lector ocupado, me limito a mencionar lo bueno y a saber que es mejor figar de vez en cuando un libro aún cuando hayan otros que me produzcan ganas de torturarlos y exponer sus pobres vísceras a los ojos de los demás con un cartel que indique: ¡CUIDADO... AQUÍ YACE, LACERADO, EL ANIMAL DE LA MALA LITERATURA!
Adjunto el texto original de la Profesora Carmen Dolores Hernández para que evalúen los comentarios. Me alegro, pues dialécticas como esta forjarán un mejor acercamiento a la literatura de Puerto Rico.
La revista
12 de septiebre de 2010
Juventudes encontradas... en Puerto Rico
La prisa es mala consejera a la hora de publicar, como lo demuestra esta novela
Por: Carmen Dolores Hernández
La velocidad de lo perdido
Cezanne Cardona
San Juan: Terranova Editores, 2010, 255 pp.
La prisa es mala consejera, especialmente si de publicar un libro se trata. Esta, por ejemplo, es una novela que hubiera mejorado con más pensamiento y trabajo, con más dirección. No queda claro hacia adónde va y qué se propone el novelista. Tal como está, carece de interés; carece incluso –en algunos pasajes- de corrección (algo que se hubiera podido subsanar fácilmente en la fase de la edición).
...
El contenido erudito –todo sea dicho- le cede el campo rápidamente al sexual. Esta es una novela que abunda en sangre, secreciones y semen. No se trata sólo de la muchacha muda, Silencia, a quien conoce Miguel tan pronto baja del avión en Berlín. Su universo sexual es ciertamente variado. En el texto empieza con la azafata del avión en el que viaja y con los recuerdos frecuentes –sin ahorrar pelos y señales- de su relación con Milena, la argentina que lo instó a viajar a Berlín para que encontrara, según dice él mismo, “el fracaso que necesitaba para convertirme en escritor”. Figura asimismo en la acción la que tuvo de índole sexual con una condiscípula de la UPR, Malva, en la que interviene también su amigo chileno, Ernesto, y la de éste en París con una niña. Tan repetitivos y gráficos son los pasajes sexuales que cabría preguntarse si se utilizan como recurso para ampliar la lectoría de la novela. No parecen tener muchas otras justificaciones.
El tono de la escritura, por otra parte, es pretensioso y grandilocuente. Se recurre a menudo a frases contundentes –sentencias- que dejan perplejo al lector. “El oído está hecho para la pérdida”; “…detrás del mostrador había un carnaval de sonrisas, de abrazos, de aplausos sin música; la misma algarabía que se supone que tienen los que saben apreciar todas las revoluciones perdidas”; “las despedidas viven del vacío de las manos”; “Sus senos eran escasos, pero necesarios. Era esbelta y para ser alemana tenía las caderas anchas como si su cuerpo fuera más de una vez”; “…las vergas grandes … y las ventanas son sentimientos sobrevalorados”. Nos encontramos a menudo con tales “perlas” en el resbaladizo camino de esta lectura.
... Esperábamos algo mejor de un narrador que ha probado ser muy buen cuentista. La prisa es, sin duda, muy mala consejera.
viernes, 10 de septiembre de 2010
Hoy, Puerto Rico tiene que lamentarse
Fuera de las líneas partidarias, fuera de los vejámenes, de las estirpes…
Don Mari Bras se nos fue. No obstante, para algunos imberbes, acólitos del hito anexionista, esto es un logro. “Uno menos entre los socialistas”, oí decir.
Pero NO es así, Don Mari era un intelectual de primer orden. De los pocos hombres que aún conservaban la extraña vena de las letras en todas sus vertientes: Derecho, Literatura, Periodismo y Crónica.
Hace unos cuatro años, durante el comienzo de la “Crisis económica de 2010”, tuve que recurrir a la fuerte labor de la albañilería junto con mi abuelo para poder sobrevivir. Me levantaba a las 5:00 de la madrugada para cruzar la carretera núm. 2 y llegar a Mayagüez. De entre los lugares donde tuve que estar “dando pala” se encontraba el barrio Cerro de las Mesas. Recuerdo que durante aquellos días mientras sudaba como un animal ante el embate del calor antillano, Don Mari surcaba la carretera entre dos y cuatro veces al día en su guagua color verde. Para aquel entonces tenía 79 años, era un hombre fuerte, atento y sobre todo sonriente.
Cada vez que se detenía a ver los trabajos, registraba todo con aquellos enormes ojos claros y enseñaba una dentadura nacarada. No se burlaba de nuestras vicisitudes de obreros de la tierra sino que la aplaudía. Muchas veces me quedé atónito ante aquella soltura. Sin duda alguna esa era la sonrisa de un hombre libre. Meses después decidí ser abogado.
Tiempo después de aquella experiencia, mi tía se graduaba de la Facultad de Derecho Eugenio María de Hosto. Don Mari se mantuvo sentado mientras los demás lanzaban confeti y celebraban; yo, curioso al fin, me acerque a Don Mari, le tomé las fotos de rigor a mis familiares y cuando tuve mi momento me senté al lado del prócer diciendo: “Hola Profesor Mari Bras, soy un admirador suyo…” El resto es historia.
Sépase, que en el día de hoy Don Mari no descansa en paz, su lucha sigue, y creo sentirlo todavía con aquella sonrisa bajo los ojos claros que miraban al cielo.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Insultos Bonitos y otros Excursos (Segunda Parte)

*
Soy de la zona Oeste. ¡Qué orgullo! Parece que son pocos los que aceptan el matiz cultural que tiene esta esquina de la Isla. Desde Laguerre, De Diego, Hostos, Betances, Ruiz Belvis…hasta Cuco, el que barre las calles con la religiosidad del “servicio” que sólo los próceres tienen. (Dolorosamente aceptando que pocos de mis compueblanos hayan leído aunque sea La llamarada)
Soy de la zona Oeste. ¡Qué orgullo! Parece que son pocos los que aceptan el matiz cultural que tiene esta esquina de la Isla. Desde Laguerre, De Diego, Hostos, Betances, Ruiz Belvis…hasta Cuco, el que barre las calles con la religiosidad del “servicio” que sólo los próceres tienen. (Dolorosamente aceptando que pocos de mis compueblanos hayan leído aunque sea La llamarada)
Recientemente he tenido que aceptar que ahora esto se tiene que llamar “Porta del Sol”. Suena algo bonito, no me acomplejo. Es decir, fue como aceptar que Carlos Méndez mantuviera lo de “Jardín del Atlántico”. Ahora tenemos que lidiar con que Mayagüez es “Capital del Deporte y la Cultura”.
No voy a incursionar en los asuntos del área Sureste, donde el pobre de Luis Palés tendrá que lidiar con “Downtown Guayama”.
Sin embargo, por mérito de mi matrimonio con una Pepiniana que vive a 4 minutos de Lares, tengo que sentirme, es más, acongojarme ante la ideíta novel del lareño:
“Lares…ciudad de los cielos abiertos”
Aaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh. Me llena de orgullo.
No sólo porque el mensaje es una revelación divina. No que va. Sino porque ahora sé que los cielos se rajan y se abren. Un día de estos veremos los anillos de Saturno a través de la raja celeste.
De ninguna manera quiero que piensen que soy contrario a las frases estadounidenses, mejor decir, angloparlantes. “Open skies” es una buena frase.
Sólo resta consultar al pueblo de Lares, quizás no digan nada, o quizás sólo den un GRITO.
*Había tenido unas ganas inmensas de escribir esta columna; no obstante, a pesar de haber visto las banderas de Lares desplegadas en diferentes hogares, no tenía en mi poder una foto que capturara la iniciativa. Por otro lado, esa hermosa casa que divaga entre los colores Púrpura y Rosado se encuentra en la Carr. Enrique Laguerre #111, cerca de donde vivía mi esposa. Al dueño le recalco que tiene una casa preciosa, como para “sentarse a hacer literatura”.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Programa Especial en Radio Universidad de Puerto Rico
Las elecciones para la presidencia del Ilustre Colegio de Abogados de Puerto Rico están a la vuelta de la esquina…PERO:¿Quiénes son los cándidatos?
¿Cuáles son sus propuestas?
¿Cómo piensan dirigir el Colegio?
¿Cuáles son sus propuestas?
¿Cómo piensan dirigir el Colegio?
Estas y otras interrogantes serán discutidas en un programa especial de HOY EN LAS NOTICIAS este próximo LUNES 6 DE SEPTIEMBRE DE 7:00am a 8:00am.
El periodista y estudiante de Derecho Nelson Vera Santiago te espera a través del 89.7FM SAN JUAN y el 88.3FM MAYAGÜEZ.
miércoles, 18 de agosto de 2010
Se vende Independencia: Al por mayor y al detal
La condición política de Francia, una de las cúspides de la democracia, vestigio de una lucha que al parecer continúa en nuestro tiempo, da mucho de qué hablar en términos históricos. (Voltaire debería estar preocupado)
Sucede que mi preocupación aflora ante una noticia revestida de arrogancia, inequidad y soberbia. En puridad, Francia no acepta, de una vez y por todas, que el atropello al pueblo haitiano no es algo del pasado, sino un efecto continuo, un dolor que ha durado siglos.
Nicolas Sarkozy parece haber estado dibujando caricaturas en los bordes del cuaderno mientras estudiaba Historia. O quizás me equivoco (tal y como lo afirman muchas personas). A lo mejor soy yo y mis idioteces, a lo mejor soy yo y mis ganas de ver a los negros en el lugar en que se supone que estén. No por las cuestiones racistas, no por ser un renegado, ni tampoco por querer hacer alarde del mas justo. Simplemente porque Haití es un país con una historia política sin igual.
Opino que la propuesta de Chomsky es válida. No obstante, el lingüista ya tiene fama de loco, de excéntrico sabelotodo y, ante los republicanos (y quizás hasta para los republicanos ultramarinos), de un empedernido vanguardista liberal.
Les presento un ejemplo de lo que se llama “racismo internacional”, o quizás pueda llamarse “alergia al tercer mundo”; otro error elefancíaco de lo que algunos absurdos con intención inocua llaman modernidad.

Francia no devolverá a Haití el dinero cobrado por la independencia
Por RFI
El Gobierno responde así a la petición de un grupo de intelectuales encabezados por Noam Chomsky, que defendieron la propuesta de CRIME, un polémico colectivo que defiende esta causa. El 14 de julio, esta asociación sacó un vídeo en una web que simulaba ser del Ejecutivo francés, donde un falso representante de Francia anunciaba que accedía a devolver el dinero a Haití.
Francia no devolverá a Haití el dinero que le cobró por su independencia hace dos siglos. Lo confirmó esta semana la portavoz adjunta del Ministerio de Exteriores francés, Christine Fages, quien respondió así a la solicitud formulada por un grupo de intelectuales encabezados por Noam Chomsky en el diario francés Libération.
La carta iba dirigida al presidente francés, Nicolas Sarkozy y, en ella, los firmantes valoraban en 17.000 millones de euros el valor de la deuda que tendría que abonar el Gobierno francés por permitir en 1804 la independencia de la colonia: a cambió exigió 90 millones de francos de la época, que Haití estuvo pagando hasta mediados del siglo XX.
Según los firmantes, el pago fue exigido "para compensar a los antiguos colonos propietarios de esclavos” por la pérdida de los beneficios que les reportaba esa actividad. Ahora, piden que se tenga en cuenta ese pago para paliar las “necesidades financieras urgentes” de este país a raíz del terremoto.
El Gobierno francés no ha querido polemizar en demasía con Chomsky y y otros intelectuales que suscribían la misiva, como Naomi Klein o los europarlamentarios Daniel Cohn-Bendit y José Bové. “No es nueva la reclamación”, aseguró Fages, quien considera que su Gobierno está colaborando muy activamente para ayudar a Haití.
"Desde el terremoto, Francia ha consagrado 24 millones de euros a la respuesta humanitaria en el país ", aseguró. También ha señalado que Francia ha condonado los 56 millones de deuda moderna que el país caribeño había contraído con ellos.
Los intelectuales formularon su petición a raíz de que el Gobierno francés anunciara que estaba pensando tomar acciones legales contra un grupo llamado CRIME que, para reivindicar ese dinero para Haití, realizó una página web idéntica a la del Ministerio de Exteriores francés y anunció el 14 de julio, en un video, que Francia devolvería la deuda de la independencia de este país, uno de los más pobres del mundo.
viernes, 6 de agosto de 2010
Insultos bonitos y otros excursos (Primera Parte)
Hace tiempo conservaba entre mis lecturas un extracto de una vieja carta escrita por nada más y nada menos que Arturo Pérez Reverte. La fecha me es incierta en estos momentos, pero creo que circundaba entre el 2006 y el 2007.
A pesar de no conocerlo tan de cerca como otros, de no llevarme bien con algunos de sus argumentos extra-ultra-xeno-hipérbole-españolista, de considerar que a veces se le pasa la mano con el ateneo de la Real Academia de la Lengua, reconozco, y me quito el sombrero ante un escritor que en su oficio, o sea (y perdonen la redundancia) el sentarse solo frente a un escritorio repleto de libros (y lo sé porque varias veces ha dicho que le encanta tener el escritorio forrado de textos), que Pérez Reverte había enarbolado el carácter contestatario que muchos otros le falta.
En estos días en que experimento un asco trascendental por el gobierno de turno (admito que he tenido diarreas con meramente leer los periódicos y ver la inventiva, la morona tendencia a improvisar en todo) encuentro que releer esta crítica me lleva a formular cierto grado de empatía con el autor español.
Bien decía la Profa. Ocasio, (para efectos del karma, fue mi profesora de Historia de España) que “no hay peor cosa que un imbécil con iniciativa”.
Remito a ustedes la entretenida pieza de Pérez Reverte, a ver si los que gastamos horas escribiendo frente a escritorios llenos de libros, fuera de ideologías, de partidos, de creencias o excrecencias, empezamos a escribir el propio grito del Pueblo.
PERMITIDME TUTEAROS, IMBÉCILES
Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros. Refraneros casticistas analfabetos de la derecha. Demagogos iletrados de la izquierda. Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro. Jefe de la patética oposición. Secretarios generales de partidos nacionales o de partidos autonómicos. Ministros y ex ministros –aquí matizaré ministros y ministras– de Educación y Cultura. Consejeros varios. Etcétera. No quiero que acabe el mes sin mentaros –el tuteo es deliberado– a la madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o treinta años. De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente país de mierda sea un país de más mierda todavía. De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas.
Pero lo peor no es eso. Lo que me hace hervir la sangre es vuestra arrogante impunidad, vuestra ausencia de autocrítica y vuestra cateta contumacia. Aquí, como de costumbre, nadie asume la culpa de nada. Hace menos de un mes, al publicarse los desoladores datos del informe Pisa 2006, a los meapilas del Pepé les faltó tiempo para echar la culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana –que, es cierto, deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural–, pasando por alto que durante dos legislaturas, o sea, ocho años de posterior gobierno, el amigo Ansar y sus secuaces se estuvieron tocando literalmente la flor en materia de Educación, destrozando la enseñanza pública en beneficio de la privada y permitiendo, a cambio de pasteleo electoral, que cada cacique de pueblo hiciera su negocio en diecisiete sistemas educativos distintos, ajenos unos a otros, con efectos devastadores en el País Vasco y Cataluña. Y en cuanto al Pesoe que ahora nos conduce a la Arcadia feliz, ahí están las reacciones oficiales, con una consejera de Educación de la Junta de Andalucía, por ejemplo, que tras veinte años de gobierno ininterrumpido en su feudo, donde la cultura roza el subdesarrollo, tiene la desfachatez de cargarle el muerto al «retraso histórico». O una ministra de Educación, la señora Cabrera, capaz de afirmar impávida que los datos están fuera de contexto, que los alumnos españoles funcionan de maravilla, que «el sistema educativo español no sólo lo hace bien, sino que lo hace muy bien» y que éste no ha fracasado porque «es capaz de responder a los retos que tiene la sociedad», entre ellos el de que «los jóvenes tienen su propio lenguaje: el chat y el sms». Con dos cojones.
Pero lo mejor ha sido lo tuyo, presidente –recuérdame que te lo comente la próxima vez que vayas a hacerte una foto a la Real Academia Española–. Deslumbrante, lo juro, eso de que «lo que más determina la educación de cada generación es la educación de sus padres», aunque tampoco estuvo mal lo de «hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que tenemos». Dicho de otro modo, lumbrera: que después de dos mil años de Hispania grecorromana, de Quintiliano a Miguel Delibes pasando por Cervantes, Quevedo, Galdós, Clarín o Machado, la gente buena, la culta, la preparada, la que por fin va a sacar a España del hoyo, vendrá en los próximos años, al fin, gracias a futuros padres felizmente formados por tus ministros y ministras, tus Loes, tus educaciones para la ciudadanía, tu género y génera, tus pedagogos cantamañanas, tu falta de autoridad en las aulas, tu igualitarismo escolar en la mediocridad y falta de incentivo al esfuerzo, tus universitarios apáticos y tus alumnos de cuatro suspensos y tira p’alante. Pues la culpa de que ahora la cosa ande chunga, la causa de tanto disparate, descoordinación, confusión y agrafía, no la tenéis los políticos culturalmente planos. Niet. La tiene el bajo rendimiento educativo de Ortega y Gasset, Unamuno, Cajal, Menéndez Pidal, Manuel Seco, Julián Marías o Gregorio Salvador, o el de la gente que estudió bajo el franquismo: Juan Marsé, Muñoz Molina, Carmen Iglesias, José Manuel Sánchez Ron, Ignacio Bosque, Margarita Salas, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Francisco Rico y algunos otros analfabetos, padres o no, entre los que generacionalmente me incluyo.
Qué miedo me dais algunos, rediós. En serio. Cuánto más peligro tiene un imbécil que un malvado.
Arturo Pérez-Reverte
A pesar de no conocerlo tan de cerca como otros, de no llevarme bien con algunos de sus argumentos extra-ultra-xeno-hipérbole-españolista, de considerar que a veces se le pasa la mano con el ateneo de la Real Academia de la Lengua, reconozco, y me quito el sombrero ante un escritor que en su oficio, o sea (y perdonen la redundancia) el sentarse solo frente a un escritorio repleto de libros (y lo sé porque varias veces ha dicho que le encanta tener el escritorio forrado de textos), que Pérez Reverte había enarbolado el carácter contestatario que muchos otros le falta.
En estos días en que experimento un asco trascendental por el gobierno de turno (admito que he tenido diarreas con meramente leer los periódicos y ver la inventiva, la morona tendencia a improvisar en todo) encuentro que releer esta crítica me lleva a formular cierto grado de empatía con el autor español.
Bien decía la Profa. Ocasio, (para efectos del karma, fue mi profesora de Historia de España) que “no hay peor cosa que un imbécil con iniciativa”.
Remito a ustedes la entretenida pieza de Pérez Reverte, a ver si los que gastamos horas escribiendo frente a escritorios llenos de libros, fuera de ideologías, de partidos, de creencias o excrecencias, empezamos a escribir el propio grito del Pueblo.
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PERMITIDME TUTEAROS, IMBÉCILES
Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros. Refraneros casticistas analfabetos de la derecha. Demagogos iletrados de la izquierda. Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro. Jefe de la patética oposición. Secretarios generales de partidos nacionales o de partidos autonómicos. Ministros y ex ministros –aquí matizaré ministros y ministras– de Educación y Cultura. Consejeros varios. Etcétera. No quiero que acabe el mes sin mentaros –el tuteo es deliberado– a la madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o treinta años. De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente país de mierda sea un país de más mierda todavía. De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas.
Pero lo peor no es eso. Lo que me hace hervir la sangre es vuestra arrogante impunidad, vuestra ausencia de autocrítica y vuestra cateta contumacia. Aquí, como de costumbre, nadie asume la culpa de nada. Hace menos de un mes, al publicarse los desoladores datos del informe Pisa 2006, a los meapilas del Pepé les faltó tiempo para echar la culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana –que, es cierto, deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural–, pasando por alto que durante dos legislaturas, o sea, ocho años de posterior gobierno, el amigo Ansar y sus secuaces se estuvieron tocando literalmente la flor en materia de Educación, destrozando la enseñanza pública en beneficio de la privada y permitiendo, a cambio de pasteleo electoral, que cada cacique de pueblo hiciera su negocio en diecisiete sistemas educativos distintos, ajenos unos a otros, con efectos devastadores en el País Vasco y Cataluña. Y en cuanto al Pesoe que ahora nos conduce a la Arcadia feliz, ahí están las reacciones oficiales, con una consejera de Educación de la Junta de Andalucía, por ejemplo, que tras veinte años de gobierno ininterrumpido en su feudo, donde la cultura roza el subdesarrollo, tiene la desfachatez de cargarle el muerto al «retraso histórico». O una ministra de Educación, la señora Cabrera, capaz de afirmar impávida que los datos están fuera de contexto, que los alumnos españoles funcionan de maravilla, que «el sistema educativo español no sólo lo hace bien, sino que lo hace muy bien» y que éste no ha fracasado porque «es capaz de responder a los retos que tiene la sociedad», entre ellos el de que «los jóvenes tienen su propio lenguaje: el chat y el sms». Con dos cojones.
Pero lo mejor ha sido lo tuyo, presidente –recuérdame que te lo comente la próxima vez que vayas a hacerte una foto a la Real Academia Española–. Deslumbrante, lo juro, eso de que «lo que más determina la educación de cada generación es la educación de sus padres», aunque tampoco estuvo mal lo de «hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que tenemos». Dicho de otro modo, lumbrera: que después de dos mil años de Hispania grecorromana, de Quintiliano a Miguel Delibes pasando por Cervantes, Quevedo, Galdós, Clarín o Machado, la gente buena, la culta, la preparada, la que por fin va a sacar a España del hoyo, vendrá en los próximos años, al fin, gracias a futuros padres felizmente formados por tus ministros y ministras, tus Loes, tus educaciones para la ciudadanía, tu género y génera, tus pedagogos cantamañanas, tu falta de autoridad en las aulas, tu igualitarismo escolar en la mediocridad y falta de incentivo al esfuerzo, tus universitarios apáticos y tus alumnos de cuatro suspensos y tira p’alante. Pues la culpa de que ahora la cosa ande chunga, la causa de tanto disparate, descoordinación, confusión y agrafía, no la tenéis los políticos culturalmente planos. Niet. La tiene el bajo rendimiento educativo de Ortega y Gasset, Unamuno, Cajal, Menéndez Pidal, Manuel Seco, Julián Marías o Gregorio Salvador, o el de la gente que estudió bajo el franquismo: Juan Marsé, Muñoz Molina, Carmen Iglesias, José Manuel Sánchez Ron, Ignacio Bosque, Margarita Salas, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Francisco Rico y algunos otros analfabetos, padres o no, entre los que generacionalmente me incluyo.
Qué miedo me dais algunos, rediós. En serio. Cuánto más peligro tiene un imbécil que un malvado.
Arturo Pérez-Reverte
jueves, 29 de julio de 2010
Columnas, pilares, amnesias sociales
Ayer estuve curioseando el periódico previo al examen de Responsabilidad Civil Extracontractual y topé con una excelente columna de Manolo Núñez Negrón. Creo que merece ser divulgada más allá de las páginas del periódico debido a que reflexiones como estas se están perdiendo con el pasar de los días. Lamentablemente la conciencia histórica de nuestro pueblo pasa por una anemia moral de la cual debemos rescatarla.
Manolo Núñez compartió conmigo hace mucho, mucho, mucho tiempo, cuando éramos estudiantes en San Sebastián, creo que arroja luz su estilo crítico y metafórico a la hora de enfrentarse a este tema.
En buena hora Manolo.
Equinos
Por: MANOLO NÚÑEZ NEGRÓN
No existe, no puede existir, un animal más noble y elegante, más digno y altivo, que el caballo. Es cierto que si se les encierra sin compañía pueden desarrollar malos hábitos, pero esa eventualidad no debe sorprender a nadie porque, hasta donde se sabe, se observa una conducta semejante entre los seres humanos. Todos los grandes héroes, y también los villanos, tuvieron el suyo. El Cid cabalgó sobre “Babieca” y Don Quijote salió de La Mancha acompañado de “Rocinante”. Bolívar montó a “Palomo” y Washington sostuvo, algo arrogante, la brida de “Magnolia”. Hasta el Gran Combo se topó, allá por el año 1965, con uno que era pelotero.
Y así, a lo largo de la historia, este ilustre mamífero ha hecho nuestras fatigas menos arduas, ha doblado el lomo sin quejarse, dócil. No conoce otro lenguaje que el de la bondad.
De él jamás podría decirse, por ejemplo, que sea capaz de obstruir una investigación gubernamental o de querer echarle arena (la frase está de moda) a un crimen de estado. Tampoco que se dedique a los bienes raíces de una manera francamente inmoral, obscena, o que un día se levante y sugiera, con la boca de comer pasto, que los jóvenes de hoy se gastan las becas estudiantiles en alucinógenos.
Un corcel, insisto, jamás hubiese invocado como un derecho adquirido la posesión de una escolta (y mucho menos con un establo en crisis), ni se hubiera robado unas elecciones en 1980 (escojo un año al azar), ni habría acuñado esa consigna pueril que acabó liquidando las posibilidades de todo un movimiento: “La estadidad es para los pobres”.
Éstas son cosas que no suceden en el reino de los cuadrúpedos, desde luego, y es bueno que se ventilen para que no se les atribuya, de forma gratuita, la banalidad del mal. En un día desafortunado, lo admito, es probable que relinchen sin ton ni son, pero nunca, bajo ninguna circunstancia, se dejarían dar una galleta de Joseph Molina.
Manolo Núñez compartió conmigo hace mucho, mucho, mucho tiempo, cuando éramos estudiantes en San Sebastián, creo que arroja luz su estilo crítico y metafórico a la hora de enfrentarse a este tema.
En buena hora Manolo.
Equinos
Por: MANOLO NÚÑEZ NEGRÓN
No existe, no puede existir, un animal más noble y elegante, más digno y altivo, que el caballo. Es cierto que si se les encierra sin compañía pueden desarrollar malos hábitos, pero esa eventualidad no debe sorprender a nadie porque, hasta donde se sabe, se observa una conducta semejante entre los seres humanos. Todos los grandes héroes, y también los villanos, tuvieron el suyo. El Cid cabalgó sobre “Babieca” y Don Quijote salió de La Mancha acompañado de “Rocinante”. Bolívar montó a “Palomo” y Washington sostuvo, algo arrogante, la brida de “Magnolia”. Hasta el Gran Combo se topó, allá por el año 1965, con uno que era pelotero.
Y así, a lo largo de la historia, este ilustre mamífero ha hecho nuestras fatigas menos arduas, ha doblado el lomo sin quejarse, dócil. No conoce otro lenguaje que el de la bondad.
De él jamás podría decirse, por ejemplo, que sea capaz de obstruir una investigación gubernamental o de querer echarle arena (la frase está de moda) a un crimen de estado. Tampoco que se dedique a los bienes raíces de una manera francamente inmoral, obscena, o que un día se levante y sugiera, con la boca de comer pasto, que los jóvenes de hoy se gastan las becas estudiantiles en alucinógenos.
Un corcel, insisto, jamás hubiese invocado como un derecho adquirido la posesión de una escolta (y mucho menos con un establo en crisis), ni se hubiera robado unas elecciones en 1980 (escojo un año al azar), ni habría acuñado esa consigna pueril que acabó liquidando las posibilidades de todo un movimiento: “La estadidad es para los pobres”.
Éstas son cosas que no suceden en el reino de los cuadrúpedos, desde luego, y es bueno que se ventilen para que no se les atribuya, de forma gratuita, la banalidad del mal. En un día desafortunado, lo admito, es probable que relinchen sin ton ni son, pero nunca, bajo ninguna circunstancia, se dejarían dar una galleta de Joseph Molina.
lunes, 19 de julio de 2010
Lanzamiento de Puerto Noir
Ante la crisis, económica, social y política que padece la Isla (y creo que hablar de este fenómeno ya no tiene ningún impacto, al parecer, estamos acostumbrados a la existencia de una crisis, la ecatombe socio-moral) no es sorpresa que surjan espacio creativos donde la manifestación primordial sea la reacción a las figuras que dirigen el país.
A modo de ejemplo, y es un solo ejemplo de muchos otros, la primigenia publicación de Puerto Noir se presenta como una prometedora serie de tirillas cibernéticas que intercalan sucesos actuales, figuras políticas y públicas, crítica y, sobre todo, la dialéctica de una de las figuras mas recias en la lucha en contra del capitalismo, El Sub-Comandante Marcos.
El creador de esta serie es un indescifrable personaje que trabaja bajo el nombre Virtus Incertus desde su escritorio de información, titulado
http://fatumiustumstultorum.blogspot.com/
Sin muchos preámbulos, dejo ante ustedes, para la crítica la primera secuencia de Puerto Noir, Año 1, Número 1.
Que lo disfruten:
Puerto Noir
A modo de ejemplo, y es un solo ejemplo de muchos otros, la primigenia publicación de Puerto Noir se presenta como una prometedora serie de tirillas cibernéticas que intercalan sucesos actuales, figuras políticas y públicas, crítica y, sobre todo, la dialéctica de una de las figuras mas recias en la lucha en contra del capitalismo, El Sub-Comandante Marcos.
El creador de esta serie es un indescifrable personaje que trabaja bajo el nombre Virtus Incertus desde su escritorio de información, titulado
http://fatumiustumstultorum.blogspot.com/
Sin muchos preámbulos, dejo ante ustedes, para la crítica la primera secuencia de Puerto Noir, Año 1, Número 1.
Que lo disfruten:
Puerto Noir
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